Quedada Montjuic el 28-05-2011

28 de mayo de 2011. Esa fue la fecha elegida para la que ha sido (hasta ahora), la última quedada realizada en los terrenos del desaparecido Parque de Atracciones de Montjuic.

Cualquier motivo es bueno para reunirse y pasar un buen rato teniendo como referencia nuestro querido parque, pero en esta ocasión, además de disfrutar de un paseo por lo que fue el parque, quisimos aprovechar la estancia de Jordi 3D en Barcelona para cambiar impresiones y  poder compartir con él lo que ya es tradición en nuestras quedadas: los franckfurts y las estrellas (Damm).

Preparando la quedada

Jordi 3D,  colaborador de nuestras páginas y realizador de la recreación en 3D de la mítica atracción Tren Fantasma, reside en otro país, por lo que su visita a Barcelona era el momento ideal para reunirnos todos los que pudiésemos y disfrutar de buen tiempo y buena compañía.

Por si esto fuera poco, esta quedada prometía dejar en todos y todas un sabor especial, el de la nostalgia, el de poder revivir muy de cerca los últimos momentos del Parque de Atracciones de Montjuic, ya que otro de nuestros grandes colaboradores, Raymon (apodado en redes como «el último que salió»), iba a compartir con todos los asistentes, en primicia, el vídeo que él mismo grabó el último día que permaneció abierto nuestro parque.

José Luis Sierra (imprescindible y siempre presente en todos los eventos relacionados con el parque), por supuesto se unió para compartir el momento con nosotros y tomar notas para su programa de radio «De todo un Poco» en Ràdio Sant Andreu.

Raúl (Raulys) pensó en todos y se trajo la nevera llena, además de inmortalizar el momento, ya que lo filmó.

El evento, por supuesto, estaba abierto a todo aquel que quisiese participar y compartir buena conversación, un piscolabis y un paseo por la zona de lo que fue el Parque de Atracciones de Montjuic. A él se sumaron también la señora de Raymon y Olga.

Y así fue, un día especial…

La fecha, finalmente se concretó para el 28 de mayo a las 10 de la mañana en el Monumento a La Sardana, prácticamente por unanimidad, ya que la estancia de Jordi 3D era breve y no había muchas posibilidades de cambio.

Habían transcurrido ya casi trece años del cierre del parque y, tal como estaba previsto, disfrutamos de una jornada especialmente emotiva, donde hubo lugar para risas, paseos hasta la zona del Tren Fantasma (y aledaños) y también para los recuerdos, que se hicieron aún más presentes cuando visionamos el vídeo aportado por Raymon.

En él pudimos ver los últimos momentos de nuestro querido parque, su último día de vida, y realmente nos impactó.

El vídeo del último día

El parque, tan lleno de vida en otra época, aparecía desolado, agonizante. Sus coches y atracciones deteriorados por el paso del tiempo, daban vueltas y vueltas prácticamente sin nadie, mientras la música sonaba, canción tras canción, llenando el espacio vacío que se sentía al pasear por las distintas atracciones.

Era la viva imagen del abandono y del olvido al que se vería abocado en cuestión de horas.

Olvidado por muchos, sí, pero no por nosotros, los que nos empeñamos en mantener vivo su recuerdo reviviendo los nuestros, todos los buenos momentos vividos en nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Puedes ver el vídeo completo del último día aquí.

Si deseas compartir con nosotros tus recuerdos del Parque, puedes ponerte en contacto con nosotros escribiendo un email a webmaster@achus.com

Editado por Josep Pérez y Esther Bose

Loco Ratón (1966-1972)

¡Impresionante!

Cuando llegó al Parque de Atracciones de Montjuic, el Loco Ratón causó furor, ya que fue la reina de las atracciones, era la primera montaña rusa de acero que se instalaba en el recién estrenado parque.

Se trataba de una montaña rusa de acero fabricada por B. A. Schiff & Associates y cuyo modelo es el Wild Mouse, por el que recibe su nombre.

Este atracción es el Wild Mouse, la primera montaña rusa del paseo marítimo de Seaside Heights, fue fabricado por B. A. Schiff & Associates en Miami, Florida. Se instaló en Funtown U.S.A. en 1957.

Un paseo por su historia

Llegó procedente de Venezuela, donde estuvo instalada en Coney Island Park (Maracaibo) desde 1957 hasta 1966, para venir a alzarse majestuosa en nuestro querido parque. Vino de la mano de José Antonio Borges Villegas, importante empresario venezolano que adquirió la concesión del Parque de Atracciones de Montjuic.

José Antonio Borges Villegas gestionaba junto con su partner, Samuel Bakerman, los parques de Coney Island Park en Maracaibo y Panama City en Panamá, de ahí que cuando vino a  España, tras conseguir la concesión del parque, se trajese con él algunas de las atracciones que pertenecieron a los parques que había gestionado, entre ellas, el Loco Ratón.

En el Parque de Atracciones de Montjuic permaneció en funcionamiento desde 1966 hasta 1972, año en que se desmontó para ser sustituida en 1973 por el Ciclón, una montaña rusa nueva y reluciente.

Tras su breve estancia en el parque se pierde la pista del Loco Ratón, sin que hayamos podido averiguar cuál fue su paradero.

Sus trepidantes curvas… Un viaje lleno de emoción

Si por algo se caracteriza una montaña rusa es por sus trepidantes curvas, y el Loco Ratón no era una excepción.

Subirse a sus vagones y dejarse llevar por sus raíles era disfrutar de un viaje emocionante que te deslizaba, curva tras curva, hasta llegar al momento en el que se te cortaba la respiración. Era la curva más especial, la que parecía interminable y hacía que se te encogiese el estómago entre la emoción y el miedo justo antes de girar e iniciar con rapidez su trepidante descenso.

Casi sin darte cuenta se te escapaba un grito y tenías la tentación de cerrar los ojos, aunque luchabas por mantenerlos abiertos y no perderte ninguna de las emociones que te proporcionaba el Loco Ratón.

¿Tienes algún recuerdo de esta atracción?, ¿algún momento que recuerdes con cariño?, ¿alguna anécdota que quieras compartir?. Si tienes fotos o quieres contarnos algún momento bonito relacionado con esta atracción, puedes ponerte en contacto con nosotros y lo publicaremos para mantener viva la memoria de nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Editado por Josep Pérez y Esther Bose

Más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic

Como barcelonés nacido en los 60, mi vivencia en el desaparecido Parque de Atracciones de Montjuic no es muy diferente de la de muchos usuarios que ya han dejado su impronta en estas páginas. Mi primer recuerdo del Parque es estar subido al tiovivo mientras me comía un Bony de Bimbo: tendría unos cinco años, era el año 1971, y me había llevado mi tío, que entonces estaba soltero.

Mi infancia y juventud siempre estuvieron ligadas a las visitas al Parque, que eran bastante frecuentes si el artista que actuaba en el Teatro era del gusto de mis padres. Me acuerdo que, cuando mi padre aparcaba el Seat 127 blanco (siempre había sitio para aparcar en Montjuic), y veía la estatua de Dante Alighieri, ya sabía que estábamos a punto de entrar al parque. Dante tenía la mano extendida: un día, un bromista le puso un paquete de Ducados entre los dedos. A mi padre le hizo mucha gracia, porque era fumador entonces. Yo también lo dejé.

Mi primer recuerdo es estar subido al tiovivo mientras me comía un Bony de Bimbo.

Lo habitual es que mi hermana y yo no nos pusiésemos de acuerdo sobre qué atracciones queríamos visitar, así que mi padre imponía un salomónico “numerus clausus”: tantos tickets para cada uno, y listo. Pero rapidito y sin entretenerse, que había que coger un buen asiento en el teatro. Y muchas veces se llenaba hasta la bandera… En el marco del Parque he visto actuar en directo a Mary Santpere y Torrebruno (ella se agarraba al pequeño italiano y decía “Somos el prototipo de la pareja española”). A Arenas y Cal, los Hermanos Calatrava, Pepe Da Rosa: los humoristas funcionaban muy bien en aquel espacio. El Dúo Dinámico venía todos los años, y mi madre no se los quería perder, como a Manolo Escobar, María del Monte, Alberto Cortez y tantos otros… A medida que nos hacíamos mayores, ya no teníamos tanto interés en acercarnos al parque, pero si había alguna actuación interesante, mis padres no tenían inconveniente en ir solos o con algunos amigos.

Una infancia marcada por el Parque de Atracciones

Quien diga que una infancia marcada por un parque de atracciones no influye en tu personalidad posterior, miente como un bellaco. Me fascinan las luces de colores, los castillos del terror, las máquinas recreativas, las figuras de gran tamaño… Y de todo eso, se perfectamente quien es el culpable. ¿Necesito decirlo?

Añoro el Tren Fantasma, el Castillo de Terror, los Jets, la Casa Magnética, el Ratón Loco y el tren del Oeste. La sección de recreativas me llamaba como las sirenas a Ulises: suerte que mi padre siempre fue un poco rácano con las monedas de 25 pesetas. La primera vez que vi un reloj digital, con sus números rojos y de color dorado, fue en Montjuic: unos chavales lo habían obtenido como premio en una máquina de grúa.

En 1988 ya estaba felizmente casado e independizado de mis padres. Eso no quiere decir que dejase de subir a Montjuic: fui varias veces para probar el Carrer del Terror (recordemos la locura que creó en Barcelona este tipo de atracciones), e incluso recuerdo haber realizado un reportaje en una de las revistas para las que trabajaba, Fangoria. También accedí en varias ocasiones al Boomerang, la espectacular montaña rusa de la última época, solo o en compañía de amigos. Si sobrevivías a los 43 segundos del viaje de ida, y a los 43 del de vuelta, esta vez de espaldas, podrías aguantar casi cualquier cosa.

La omnipresente Noria…

La triste despedida

Se notaba tristeza en el Parque, un mantenimiento defectuoso y un personal muy joven y poco motivado al cargo. En agosto de 1988 me llegó la noticia de que Montjuic cerraría definitivamente sus puertas en Septiembre de aquel año. Personalmente, me dolió mucho, a la luz de todo lo explicado. Se lo comenté a mis padres, que el parque bien merecía una despedida: ellos estuvieron de acuerdo, y esta última vez fui yo quien les llevó a ellos. Creo que se emocionaron mucho, viendo tantos años de buenos momentos desfilar ante sus ojos, y que contrastaban con el vacío y la melancolía que recorrían todos los recovecos de Montjuic. Yo llevé la cámara y tiré un par de carretes: entonces no era como ahora, que con una cámara digital disparas a cualquier cosa que se mueva. Me hubiese gustado disponer de más fotos, sobre todo de las atracciones que mas me gustaban, como el Tren Fantasma. Pero este puñado que tengo son originales, son mías y, al igual que todos mis recuerdos, nadie me los puede arrebatar.

El Twister. El circuito infantil de coches. La omnipresente Noria. El restaurante que se convirtió en el Carrer del Terror. El cohete espacial, que veías desde cualquier punto del parque: por más que lo he mirado desde niño, nunca ha parecido encoger. El teatro de escenario minimalista y exiguo, cuya entrada de artistas era a través del lavabo de señoras. El tiro al blanco con ametralladora de aire comprimido: ahí tenéis la última diana que hice en él. La ya desangelada y polvorienta galería de recreativas. El logo amarillo de la discoteca Lord Black. El bar de con forma de ballena, que tenía la cola encadenada para que no pudiese escapar. El inevitable paseo por la zona infantil, que siempre te hacía sonreír al recordar que tu subías ahí. El ruido del Love Express cuando su lona tapaba de forma aparatosa a todos sus ocupantes. Y muchas otras cosas que no caben aquí.

Todo esto desapareció sin remisión, engullido por una Barcelona que actualmente muere de éxito, y un inmenso jardín (de los que hay muchos en Montjuic) ocupa su lugar. Conocí a Joan Brossa y siento un alto respeto por su obra y su memoria… pero no se que daría por poder subir una vez mas al Tren Fantasma.

Texto y fotografías de Francisco J. Campos (Octubre de 2018)

Editado por Josep Pérez y Esther Bose

El parque de atracciones de tu vida

Llevamos años trabajando en mantener viva la memoria de nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic, recabando fotografías y recuerdos aquí y allá…

Pues bien, lo que hoy queremos compartir con vosotros es un auténtico tesoro, una verdadera maravilla que ha llegado a nuestras manos gracias al impresionante trabajo de  Rafa Carmona, quien nos lo ha cedido gratuitamente.

Rafa es seguidor de nuestras páginas desde hace años y, su relación con  el Parque va, según sus propias palabras, más allá de lo personal, ya que su familia y, más concretamente, su padre y dos de sus tíos, fueron quienes realizaron con sus excavadoras la adecuación de los terrenos para los jardines de Montjuic, para la posterior instalación del parque.

Fue su padre específicamente quien realizó la carretera de subida desde el Puerto a Montjuic.

Fruto de su amor por la «Montaña Mágica», como él mismo se refiere a nuestro querido Parque y, gracias a su profesión de productor discográfico durante más de 25 años, ha trabajado durante meses en la creación de unos podcast gratuitos y dedicados al Parque de Atracciones de Montjuic.

Los efectos de sonido son realmente sorprendentes ya que, si cierras los ojos, puedes sentir por unos instantes, que el tiempo ha vuelto atrás y aún estás disfrutando de los mil sonidos que cada día daban vida a nuestro Parque.

Nosotros hemos podido escucharlos y es un verdadero placer poder disfrutar de la mejor música de la época (años 80) mezclada con los sonidos ambientales del Parque, por eso hemos querido compartirlo con vosotros.

Como anécdota, contar que el primer podcast tiene la duración exacta del año de cierre del Parque: 01\’ 09\» 98\ ( Septiembre – 1998).

Rafa tiene en su haber el ser creador de varias colecciones de música de los 80 mundialmente conocidas con el nombre de I Love Disco, que podéis escuchar, si os agrada la música ochentera.

Es una gran satisfacción contar con colaboradores que, de forma desinteresada y con la única intención de mantener vivo nuestro Parque y poder disfrutarlo, aunque sea en nuestra memoria, quieran compartir de forma desinteresada su trabajo, su cariño y sus recuerdos.

Desde aquí vaya nuestro agradecimiento a Rafa Carmona, con cuya colaboración y cariño esperamos seguir contando, y a todos los colaboradores y amigos de nuestras páginas, a todos cuantos ponéis vuestro granito de arena para seguir disfrutando, de una u otra forma, de nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Editado por Esther Bose y Josep Pérez, con la colaboracón de Rafa Carmona.