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Una joven, muerta en
un recital de Pecos en Barcelona |
Al acto asistían más de
10.000 hinchas del dúo
J. M. COSTA 15/04/1980 El Pais
Una serie de desgraciadas coincidencias han conseguido que el fin de
semana en Barcelona se haya convertido en una mezcla trágica de
creación y destrucción. Una joven muerta, Marta Tormo Trian (de
quince años) y seis heridos en el recital que los Pecos daban en el
Gran Musical de la Cadena Ser, que tuvo lugar el pasado domingo en
el parque de atracciones de Montjuich. Dos coches quemados y
diversos grados de contusiones en las puertas de¡ pabellón deportivo
del Juventud de Badalona, donde el grupo inglés The Police actuaba
por primera vez en nuestro país.
Explicar nuevamente que «no hay derecho», repartir responsabilidades
entre quienes las tienen o las puedan tener, no es suficiente: los
hechos muestran mucho más a las claras el absurdo de unos montajes y
unos ataques histéricos, en los cuales puede ocurrir cualquier cosa.
El concierto de los Pecos era su primera actuación masiva tras
regresar de su primera gira americana. Los recitales del Gran
Musical perpetúan una idea que nació a mediados de los años sesenta
y que trataban de presentar a todo el país, y a través de la cadena
radiofónica SER, lo mejor o más comercial de la música popular.
En esta ocasión, el «magno evento» se trasladó a Barcelona, más en
concreto al parque de atracciones de Montjuich. La organización
(parcial) del concierto, la cadena SER, había reservado y controlaba
unas mil entradas para repartir entre sus oyentes y los miembros de
los distintos clubes de fans de Pecos, pero el recinto se encontraba
abarrotado por un gentío que los cálculos más tímidos cifraban en
unas 10.000 personas, aunque otros asistentes daban cifras de 15.000
y hasta 20.000. Así, en una situación insostenible hasta con
desmayos ocasionales que varios médicos atendieron detrás del
escenario, esas masas esperaron pacientemente hasta las doce y media
la salida de sus ídolos. Todo discurría en una anormalidad
controlada, cuando, diez minutos antes de acabar el concierto, tuvo
lugar una avalancha en las escaleras laterales del escenario que
sepultaría a una serie de jóvenes, produciéndose la muerte por
asfixia de Marta Tormo, de quince años, quien acudía por primera
vez, y contra la opinión de sus padres; a un acto de este tipo.
Según algunos testigos presenciales, la avalancha pudo producirse al
intentar la fuerza pública un desalojo de las escaleras laterales
del escenario, posibilidad esta desmentida por la Jefatura Superior
de Policía de Barcelona, donde afirman que nunca se intentó tal
desalojo, y que la avalancha fue una consecuencia desgraciada, pero
no inimaginable, en este tipo de reuniones. El hecho es que nadie de
entre quienes estaban en el escenario (casa de discos, cadena SER,
Pepe Cañaveras, que ejercía de presentador) conocieron lo sucedido
hasta bien entrada la tarde. Ayer, algunos heridos continuaban su
proceso de recuperación en distintos centros sanitarios.
Pero con ser los más trágicos, los hechos del Parque de Atracciones
no fueron los únicos. Dos días antes, y con motivo del concierto de
Police, unas 2.000 personas sin entrada (según cálculos de los
organizadores), se agolparon en las puertas del Pabellón de Deportes
de Badalona, para intentar una especie de asalto al palacio de
invierno, que fue contestado con rigor y contundencia por la Policía
Nacional. Las masas fustigadas y frustradas no vieron, al parecer,
otra salida que romper cristales, pinchar las ruedas de diez coches
y como fin de fiesta especial, quemar dos vehículos que ardieron
hasta el último tornillo. En esta ocasión, el vandalismo no se
dirigió contra algo concreto (los servicios de orden, por ejemplo)
sino contra los medios de transporte de quienes -¡horrible pecado!-
estaban, sencillamente, disfrutando con su música.
Asimismo, y como resultado de estos forcejeos, se produjeron
diversos grados de contusiones, sin que en el interior del Pabellón
se registraran en ningún momento movimientos animales, excepción
hecha del hacinamiento a que los casi 5.000 asistentes estaban
sometidos. Sólo al final, estos sufridos rockers pudieron percatarse
de los acontecimientos, cuando tuvieron que salir escoltados por una
doble hilera de policías que mostraban con cierto aparato sus bombas
de humo.
Ambos hechos son lo suficientemente estúpidos y lamentables -y
trágico uno de ellos- como para que sus ocultos protagonistas se lo
pensaran dos veces. Pero es una esperanza muy leve: probablemente no
piensan.
Sobreseído el sumario
por Ia joven muerta durante un recital de Los Pecos
31/07/1980 El Pais
El Juzgado de Instrucción número 11 de Barcelona ha dictado un auto
per el que ordena el sobreseimiento y archivo de las diligencias
instruidas en relación con la muerte de una muchacha de quince años
en el recital de Los Pecos, celebrada en Barcelona el pasado 13 de
abril. Unos diez minutos antes de concluir el recital, se produjo
una avalancha en las escaleras laterales del escenario del teatro
del Parque de Atracciones de Montjuich -recinto en que se celebraba
el espectáculo-, en la que murió por asfixia Marta Tormo, de quince
años.
El citado juzgado, que se encontraba de guardia el día de los
hechos, instruyó las correspondientes diligencias, sin que los
padres de la muchacha fallecida comparecieran.
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