Convergencia i Unió (CIU) acuso ayer al
Ayuntamiento de Barcelona de permitir que la empresa que tuvo
hasta el año 1998 la concesión del Parque de Atracciones de
Montjuic este vendiendo unas instalación que en realidad son
propiedad municipal. los responsables del centro de ocio del
Tibidabo explicaron el jueves que la empresa Parque de
Atracciones SA, gestora del recinto de Montjuic, les ofreció
recientemente la compra del carrusel por 175 millones de
pesetas.
Según portavoces de CIU en el Ayuntamiento, Joan Puigdollers,
el contrato de la concesión especifica claramente que, al
finalizar este, las instalaciones pasan de forma inmediata a
manos municipales. De momento, diversas atracciones ya han
sido vendidas a terceras empresas por parte de la empresa
concesionaria, como la montaña rusa, en manos ahora de un
empresario de ocio de Platja d´Aro.
"Al finalizar el termino de explotación, revertirán al
municipio todas las obras e instalaciones efectuadas por el
concesionario, sin derecho de este a ninguna compensación e
indemnización", especifica el contrato. El concesionario -
añade el texto - esta obligado además a que "todas las
instalaciones queden en perfecto estado de funcionamiento para
una nueva licitación, sin que el Ayuntamiento deba de efectuar
ninguna reparación".
Relectura del contrato
Ante la acusación de CIU, un portavoz municipal respondió que
el texto del contrato en "ambiguo", y que delante de esta
situación los técnicos del Ayuntamiento optaron por realizar
una relectura del documento en el que las instalaciones
desmontables eran propiedad de la concesionaria, y el resto
pasarían a ser de titularidad publica.
La respuesta oficial causo ayer una gran sorpresa en las filas
de los convergentes. Puigdolers recordó que una
reinterpretación del contrato debería de pasar antes
obligatoriamente por el pleno municipal, un tramite que hasta
la fecha no se a echo. Pero en cualquier caso, el portavoz de
CIU critico que el Ayuntamiento se haya decantado de entrada
por la relectura menos favorable a los intereses de los
barceloneses.
Para aclara el conflicto, el Grupo Municipal de CIU ha
presentado una pregunta al alcalde, Joan Clos, para que aclare
si hay algún tipo de acuerdo que no se haya dado a conocer
entre el Ayuntamiento i el Parque de Atracciones SA, gracias
al cual esta empresa pueda disponer de las instalaciones como
si fuera la propietaria. En caso contrario, CIU exige al
Ayuntamiento que ejerza sus funciones de propietario.
Recorte de prensa facilitado por Josep Manel Castro