La tristeza a invadido las pocas
atracciones que aun quedan en pie en el parque de atracciones
de Montjuic. Los autos de choque (en La foto) están como
quedaron en el ultimo viaje del 27 de septiembre, pero
devorados por el polvo y una fina capa de hojas secas que se
han colado en la atracción. El castillo del Terror (Foto) hace
más miedo que nunca, en la entrada se acumulan los restos de
una antigua atracción que a viajado a otro parque. La noria
espera que alguien se la lleve de la misma forma que el
carrusel, que rodeado de desperdicios, es la única pieza
protegida por una lona.
Lo que fue el Parque de atracciones de Montjuic desaparece
poco a poco. Desde que el recinto lúdico cerro sus puertas, el
27 de septiembre pasado, después de 32 años en funcionamiento,
los responsables dejan listo el desmontaje de las atracciones,
la mayoría de las cuales ya se han vendido e instaladas en
otros parques de medio mundo.
El aspecto actual del recinto es triste, sucio, decadente i
deplorable. Donde hace unos meses había atracciones como
Boomerang, que fue enviado en barco a Nueva Orleáns (EUA),
ahora únicamente queda un agujero invadido por una vegetación
agresiva que se a echo dueña y señora del parque. Otras
atracciones, como el Vikingo también han ido a para al otro
lado del atlántico. Este barco Vikingo se fue para La habana.
El Ayuntamiento tenia previsto que los trabajos de desmontaje
de las atracciones finalizaran hace un mes. en vista que los
trabajos se alargan, el consistorio y los responsables del
parque han acordado prolongar el alquiler, a cambio de una
cantidad de dinero que no a trascendido. Un técnico del
Ayuntamiento supervisa todos los trabajos que se están
realizando.
Una empresa de seguridad privada se encarga de vigilar las 24
horas del día el parque, que los últimos meses se había
convertido en una pieza codiciada por los ladrones de la zona.
En el cajón del despacho del guarda hay una colección de armas
blancas, destornilladores y llaves inglesas, que en algunos
casos, han servido para amenazar, y en otros, como herramienta
para desmontar piezas de las atracciones de manera
clandestina.
Las ultimas semanas, las visitas de intrusos han cesado. En el
parque ya no quedan atracciones en buen estado. Las que
continúan ahí están abandonadas, devoradas por el polvo y la
suciedad, y acabaran siendo chatarra. La noria que rompe el
perfil de la montaña de Montjuic aun se mantiene en pie y
según parece, su futuro esta en un parque de Benalmadena (Malaga).
Zona verde de 14 hectáreas
El carrusel también continua en el mismo sitio, pero tiene un
futuro garantizado. Su precio de venta es de 175 millones de
pesetas, y seguramente hará feliz a algún anticuario. Es la
única atracción mimada del parque. Su alto valor a provocado
que los caballitos de madera tallada a mano estén bien
protegidos por unas lonas que los cubren en su totalidad, con
el fin de protegerlos del deterioro.
Cuando el recinto, que ocupa una superficie de 14 hectáreas,
se quede vació, el Ayuntamiento lo recuperara para ubicar un
parque verde, pero el proyecto final aun no esta definido. La
agencia metropolitana Barcelona Regional trabaja en la
elaboración de diferentes propuestas.
Recorte de prensa facilitado por Josep Manel Castro