La Vanguardia 20/12/1965
Alberto Duran

Los servicios de abastecimiento de agua, suministros de
energía eléctrica y desagües construidos son suficientes para
una población de cien mil personas
Montjuich sufrió su primera transformación en la Exposición
Internacional de 1929 convirtiéndose en un gran parque,
graciosamente urbanizado y con una serie de instalaciones que
al término del certamen fueron desapareciendo.
Pero quedó el trazado de los paseos y palacios notables, así
como los recintos deportivos y el «Pueblo Español». Los
barceloneses han mostrado un apego a la montaña de Montjuich
desde siempre: «Els tres pins», la «Font del gat» y otros
lugares gozaron del favor de las gentes que iban a pasar un
día de campo. Hoy las cosas han cambiado mucho y la montaña es
lugar de paseo, aunque no presenta una continuidad de
animación. Hay puntos determinados en torno a los cuales se
agrupa la gente: el recinto de la Feria de Muestras, «Pueblo
Español» e instalaciones deportivas Fuxarda,
Estadio y Piscina y Miramar, llegando hasta e1 Castillo, la
atracción más reciente.
La montaña de Montjuieh ha sido planificada para convertirla
en gran parque y se va a solicitar sea declarada «zona
turística». Recientemente e1 Municipio aprobó un crédito de
120 millones de pesetas para llevar adelante una serie de
proyectos, como son la iluminación artística de las fuentes,
plazas y monumento de la montaña; mejoras en la zona
polideportiva, obras en el estadio y trazado de un nuevo
circuito para competiciones automovilísticas: prolongación de
la calle Conde del Asalto hasta la avenida de Miramar, cercar
un nuevo Jardín botánico, estudio de los proyectos de un
jardín panteológico, mejora del Teatro Griego, instalación de
hipódromo, de un servicio de telecabinas y monorraíl, además
de una o varias líneas de autobuses. En este último aspecto de
los transportes urbanos lo más positivo, como realización
inmediata, parece ser la modernización y prolongación del
funicular de Montjuich, que ha pasado a depender de la
administración del «Metropolitano».
Servicios para una ciudad moderna
En estos proyectos que forman el todo para convertir la
montaña de Montjuich en un centro de paseo y expansión de los
barceloneses y un punto de atracción para los forasteros,
figura el parque de atracciones, que se aspira a que sea uno
de los mejores de Europa. Este centro recreativo abarca una
superficie de 100.000 metros cuadrados y está planificado en
seis sectores dentro del mismo recinto, en el que figurarán
más de cuarenta atracciones dé los más variados estilos,
muchas de ellas inéditas en Barcelona. Mención aparte, dentro
del conjunto, merece la zona exclusivamente infantil, que si
bien no se instala con un sentido de preferencia, sí que se le
dedica una atención muy especial y profundamente psicológica
para que los niños y niñas tengan la impresión de que se
mueven a su propia iniciativa y con toda independencia.
Hemos recorrido 1as obras que se están realizando para el
montaje de este parque de atracciones. La primera fase de los
trabajos ha sido costosa, pues hubo de precederse a un gran
movimiento de tierras, tierras de aluvión que fueron
contenidas con profundos muros. Cientos de tubos de
canalización para desagües, miles de metros de cable para la
conducción de la energía eléctrica distribuida desde cinco
centrales reguladoras, una vasta red de cañerías para el
suministro de agua y todo cuanto complementan estos servicios,
tuvo que ser instalado. Todas estas obras hoy cubiertas por
las tierras, son únicamente comparables al montaje de todos
los servicios de una ciudad moderna capaz para atender las
necesidades de 100.000 habitantes.
La ornamentación de arbolado y planta ha sido,
escrupulosamente proyectada por el Servicio Municipal de
Parques y Jardines y habrá infinidad de paseos en torno a las
atracciones.
Teatro al aire libre, masía y gruta de folklore
La realización del parque de atracciones en Montjuich fue
motivada por una feliz coincidencia, que no quiere afirmar que
fuese imprescindible para que la montaña careciese, tarde o
temprano, de un centro de recreo de nueva planta y de
categoría.
Pero sí hubo una simultaneidad de ideas y una oportunidad bien
aprovechada, en el encuentro de unos hombres que no se
conocían.
Don José Antonio Borges Villegas es un venezolano de 65 años,
que ha venido asiduamente a España, tierra de sus antepasados.
Conoce bien Barcelona, donde residió un hermano suyo,
periodista y corresponsal de diarios sudamericanos. Después de
nueve lustros de vida activa, dirigiendo un gran parque de
atracciones, espectáculos e instalaciones deportivas, se vino
a nuestra ciudad con el decidido propósito de retirarse y
afincarse hasta el resto de su vida. Pero un día, por esta
coincidencia de que hablábamos, conoció al entonces concejal
ponente de la Montaña de Montjuich. don Andrés Ribera Rovira
—Un hombre dinámico y estimulante a las ideas —me dice el
señor Borges— encariñado enormemente para todos los proyectos
de mejora de la montaña. Salió a relucir la animación que
podría llevar allí un parque de recreo y diversión de las
gentes.
Me presentó, al alcalde, don José Maria de Porcioles quien, al
conocer la sugerencia, me invitó a que colaborara, con mi
experiencia para que el parque fuese realidad. Entre el señor
de Porcioles y el señor Ribera pusieron en marcha este gran
bagaje de ilusiones que llevo dentro cuando de parques de
atracciones se trata, todos mis propósitos de retirarme
quedaron cancelados.
En nuestro recorrido por el recinto se van perfilando las
instalaciones. Un teatro al aire libre, capaz para 6.000
personas y de ellas 2.000 sentadas, con un escenario de 30
metros de largo y 10 de ancho, y que en su parte inferior
dispondrá de la misma superficie para camerinos de los
artistas, tramoya y servicios. Una gran masía catalana,
montada en las más puras esencias tradicionales, con su plaza
para «aplecs» y una sala interior para folklore, cuya entrada
será presidida por una .escultura en bronce de Carmen Amáya en
derredor y sobre la cavidad serán instalados unos jardines de
estilo andaluz.
Y así, entre aviones, dirigibles paracaídas, montañas rusas,
tiovivos y un enorme montón de tierra removida, piedra y
hierro y grandes «wagons» allí aparcados, que contienen muchos
de los secretos de las atracciones, hemos podido captar lo
avanzado de las obras para la instalación de este moderno
parque, cuya inauguración está proyectada para la primavera
próxima y que será la primavera de las reformas proyectadas
convertida en realidad, en la nueva planificación de la
Montaña de Montjuich, con el propósito de que posea una
fisonomía turística para el forastero y, también, atractiva
para el barcelonés.
Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez