Loco Ratón (1966-1972)

¡Impresionante!

Cuando llegó al Parque de Atracciones de Montjuic, el Loco Ratón causó furor, ya que fue la reina de las atracciones, era la primera montaña rusa de acero que se instalaba en el recién estrenado parque.

Se trataba de una montaña rusa de acero fabricada por B. A. Schiff & Associates y cuyo modelo es el Wild Mouse, por el que recibe su nombre.

Este atracción es el Wild Mouse, la primera montaña rusa del paseo marítimo de Seaside Heights, fue fabricado por B. A. Schiff & Associates en Miami, Florida. Se instaló en Funtown U.S.A. en 1957.

Un paseo por su historia

Llegó procedente de Venezuela, donde estuvo instalada en Coney Island Park (Maracaibo) desde 1957 hasta 1966, para venir a alzarse majestuosa en nuestro querido parque. Vino de la mano de José Antonio Borges Villegas, importante empresario venezolano que adquirió la concesión del Parque de Atracciones de Montjuic.

José Antonio Borges Villegas gestionaba junto con su partner, Samuel Bakerman, los parques de Coney Island Park en Maracaibo y Panama City en Panamá, de ahí que cuando vino a  España, tras conseguir la concesión del parque, se trajese con él algunas de las atracciones que pertenecieron a los parques que había gestionado, entre ellas, el Loco Ratón.

En el Parque de Atracciones de Montjuic permaneció en funcionamiento desde 1966 hasta 1972, año en que se desmontó para ser sustituida en 1973 por el Ciclón, una montaña rusa nueva y reluciente.

Tras su breve estancia en el parque se pierde la pista del Loco Ratón, sin que hayamos podido averiguar cuál fue su paradero.

Sus trepidantes curvas… Un viaje lleno de emoción

Si por algo se caracteriza una montaña rusa es por sus trepidantes curvas, y el Loco Ratón no era una excepción.

Subirse a sus vagones y dejarse llevar por sus raíles era disfrutar de un viaje emocionante que te deslizaba, curva tras curva, hasta llegar al momento en el que se te cortaba la respiración. Era la curva más especial, la que parecía interminable y hacía que se te encogiese el estómago entre la emoción y el miedo justo antes de girar e iniciar con rapidez su trepidante descenso.

Casi sin darte cuenta se te escapaba un grito y tenías la tentación de cerrar los ojos, aunque luchabas por mantenerlos abiertos y no perderte ninguna de las emociones que te proporcionaba el Loco Ratón.

¿Tienes algún recuerdo de esta atracción?, ¿algún momento que recuerdes con cariño?, ¿alguna anécdota que quieras compartir?. Si tienes fotos o quieres contarnos algún momento bonito relacionado con esta atracción, puedes ponerte en contacto con nosotros y lo publicaremos para mantener viva la memoria de nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Editado por Josep Pérez y Esther Bose

Parque de atracciones de Montjuic en construcción

Parque-de-atracciones-de-Montjuic-en-construccion

Es bonito rescatar imágenes del pasado que te recuerdan momentos felices. Hoy os compartimos una imagen de archivo que nos muestra cómo empezó todo o, mejor dicho, dónde empezó todo.

En la fotografía se aprecian los preparativos de lo que vendría a ser nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Es una foto muy interesante que corresponde al año 1965, cuando las atracciones que se ven en la imagen acababan de llegar de Venezuela, Estados Unidos y Alemania Occidental.

Tras su llegada en barco, los contenedores con las atracciones estuvieron en el puerto varias semanas hasta que, después de hacer el inventario de su contenido ante notario, los subieron al parque, que aún estaba en construcción.

Aquí en la imagen podemos observar la prisa que se dieron para empezar a montar las atracciones, ya que el nivel superior tenía que ser el primero en quedar listo para la inauguración, prevista para el verano siguiente.

A lo lejos se pueden observar los Jets y la Noria, y, si os fijáis aún más, se puede ver lo que sería la antigua pista de karts de madera y justo detrás, el Loco Ratón.

El Zeppelin aún estaba sin montar y la montaña rusa, que más tarde quedaría a la izquierda, donde se ve la tierra, todavía no habría llegado.

Ese arco que se ve en primer lugar corresponde a una atracción llamada «UFO», cuyas vagonetas se deslizaban de un lado al otro del arco mientras iban girando. Sinceramente, resultaba un poco mareante y, tras múltiples averías, fue retirado del parque al poco tiempo de su apertura.

Esos son los inicios del Parque de Atracciones de Montjuic, así empezó a latir ese espacio mágico en el que tantos y tan buenos momentos hemos disfrutado.

UFO

Colaboraciones: Jordi3D, Malifeta, Jaume Susany, Josep Pérez y Esther Bose

El parque de atracciones de Montjuich

La Vanguardia 23/06/1966

Catorce hectáreas de tierras yermas convertidas en un incomparable centro de expansión.

El Parque de Atracciones de Montjuich, del que ya hablamos oportunamente cuando se iniciaba su construcción, ha entrado en funcionamiento. Su instalación ha constituido una ingente obra de ingeniería, ya que por tener que asentarse sobre tierras de aluvión, hubieron de cimentarse una serie de muros para asentar el terreno. Cerca de mil toneladas de tierra han sido removidas, y fueron movilizadas gran número de máquinas excavadoras, apisonadoras y otros ingenios modernos especialmente concebidos para los grandes trabajos de obras públicas. Canalizar los servicios, como agua y electricidad, esta última red alimentada por tres alternadores con una capacidad total de 5.000 kilovatios, y buscar la solución paisajista, con paseos, escaleras jardines, singulares edificios y, naturalmente, una delicada distribución de las atracciones, fue tarea delicadamente atendida.

Catorce hectáreas es la superficie actual del Parque de Atracciones de Montjuitch y, como puede estimarse, por las dificultades que hubo que afrontar desde el primer momento motivadas por las condiciones del terreno, su instalación requirió una tenaz labor. Todo fue resuelto y lo que ayer eran tierras yermas hoy es un amplio recinto de sugestivos atractivos, un incomparable centro de expansión y diversión, muy dignamente instalado y que honra a Barcelona.

El parque está tan lleno de detalles, muchos de ellos ultimándose. Sus atracciones están delimitadas por zonas y el parque infantil está apartado de donde hay distracciones para adultos, quienes pueden escoger entre toda la gama de diversiones. Un tren miniatura recorre toda la cornisa del parque, en una extensión de línea de 500 metros en torno a las 40 atracciones, algunas de ellas gigantescas y muy espectaculares, buen numero de ellas desconocidas hasta ahora en España, y otras, de las que funcionan un número muy reducido en el mundo. Los nombres ya son de por sí atrayentes: «zepelín», «loco ratón», «panamaricana», «satélite jet», «revoltillo», «cajas voladoras», «giróscopo» y otros muchos. Todo instalado con esplendidez, pues únicamente la fachada de las «Cuevas del fantasma», pongamos por ejemplo, costará un millón de pesetas, entre material y mano de obra.

Los edificios dispersos por el recinto son obras arquitectónicas singulares y están destinados a cervecerías, snack-bar, refrescos, churrería, granja, restaurante, fotografía, tienda de «souvenirs» y a otras actividades. Y al referirse a los edificios hay que hablar muy especialmente de dos de ellos: el Teatro al Aire Libre, con una capacidad de 2.150 personas sentadas y otras varias miles de pie, o sentadas en unas terrazas que rematan el edificio que dispone de un escenario triple y elevado, todo realizado con estilo muy moderno, aprovechando los últimos adelantos de la estereofonía para adaptarle la acústica adecuada. Al fondo una escenografía natural, la gran panorámica de Barcelona. Las Cuevas de Carmen Amaya, de rico sabor andaluz, con una estatua de bronce de la que fue genial artista, con sus jardines de ambiente arabesco, paredes blancas de cal, sus ventanas y lámparas de forja, el mosaico, tan clásico en el clima de las casas del sur de España, el imprescindible «tablao» y las mesas y sillas, un mobiliario que se ajusta a las pretensiones de una atmósfera inconfundible.

El Parque de Atracciones de Montjuich forma un conjunto excepcional que ha venido a valorar aquel paraje de la gran montaña de Barcelona, completando los demás atractivos del lugar, como el Castillo, Mirador del Alcalde y Piscina Municipal. Un rincón excepcional en la moderna Barcelona, cuya transformación total puede fácilmente apreciarse por la exposición retrospectiva que los servicios técnicos del Ayuntamiento han instalado con carácter provisional en uno de los edificios.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez

El parque de atracciones más popular de Barcelona

Barcelona Televisió – Alex Rufino / Jessica Moreno

El parque de atracciones de Montjuïc cerró en 1998 después de 32 años en funcionamiento. Fundado por el empresario venezolano José Antonio Borges Villegas en los terrenos del antiguo parque de atracciones Maricel.

El parque de atracciones de Montjuïc fue inaugurado en junio de 1966 y permaneció en funcionamiento durante 32 años, hasta septiembre de 1998. Estaba ubicado en Barcelona, en la montaña de Montjuïc, en un punto donde actualmente están los Jardines de Joan Brossa, cerca del castillo de Montjuïc. El espacio que ocupaba correspondía en parte a los terrenos de un antiguo destacamento militar de artillería de costa (llamado Álvarez de Castro), a los restos de un anterior parque de atracciones llamado Maricel (1.930 hasta 1.936) y en diversas barriadas de barracas, entre las que destacan Maricel y Tres Pins. Todo fue derribado para comenzar las obras del nuevo parque de atracciones.

Su construcción, de carácter semiprivado, fue promovida y llevada a cabo por el empresario venezolano José Antonio Borges Villegas, que tras un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona, dispuso de una concesión para la explotación de los terrenos del parque para 30 años. Borges ya tenía experiencia en la dirección de este tipo de instalaciones, y hasta entonces había dirigido, entre otros, el parque Coney Island en Caracas (no hay que confundirlo con el Coney Island de Nueva York).

Inaugurado parcialmente el 23 de julio de 1966, el parque de atracciones de Montjuïc tuvo una gran acogida por parte de la ciudad y los turistas que la visitaban, por lo que se convirtió en un gran atractivo. Llegó a contar con más de 40 atracciones de todo tipo, además de un teatro auditorio donde se celebraban diferentes actuaciones de artistas de renombre o festivales variados. El éxito de su funcionamiento desde sus inicios puede vincularse directamente a los espectáculos que se hacían en este teatro, accesibles con la simple adquisición de la entrada al parque y, especialmente, al tipo de atracciones mecánicas que en su momento Fue una verdadera revolución respecto a las que se conocía hasta entonces, como la Coctelera, Gran Montaña Rusa, el Loco Ratón o el Zig-Zag. A finales de los años sesenta, el parque se dio por terminado, aunque había ciertas diferencias con el proyecto original.

Hacia el 1973, el español Carlos Merino se hizo cargo del parque de atracciones de Montjuïc, y aprovechó para reacondicionar la infraestructura e instalaciones, y para montar nuevas atracciones que agrandaron la oferta del parque. Una profunda remodelación que incluyó la entrada de algunas de las atracciones más míticas del parque, como el Pulpo, Amor Express, El Barco Mississippi o Noriavisión, esta última, la rueda de feria más alta de los Países Catalanes que se había instalado lat hasta el momento.

El parque continuó disfrutando de un éxito de referencia, pero hacia la década de 1990, la moda de los nuevos parques temáticos comenzó a arrinconarlo, y sólo la instalación de una espectacular montaña rusa llamada Boomerang consiguió mantener el nivel durante una temporada. Sin embargo, la falta de inversiones provocada por la proximidad del fin de la concesión fue haciendo disminuir el número de visitantes. En esta situación, los posteriores desacuerdos entre la empresa y el Ayuntamiento el abocaron a la clausura definitiva, el 27 de septiembre de 1998.
Al cerrarse, el parque de atracciones de Montjuïc fue inmediatamente desmantelado, y se retiraron las atracciones que podían aprovecharse. Después de unos años de abandono, los terrenos fueron acondicionados para ubicar los actuales Jardines de Joan Brossa, inaugurados en 2003.

Entrevista video

El parque de atracciones de Montjuïc cerró en 1998 después de 32 años en funcionamiento. El fundó el empresario venezolano José Antonio Borges Villegas en los terrenos del antiguo parque de atracciones Maricel, y este paseo de Franco en 1966 lo inauguró oficialmente.

JÚLIA COSTA, Centro de Investigación Histórica del Poble Sec
«Había puesto un parque muy importante en Caracas y presentó el proyecto. Esto se aprobó e incluso llevó atracciones de allí que no se utilizaban, las trajo aquí.»

El parque de atracciones de Montjuïc se hizo famoso en poco tiempo y, a diferencia del Tibidabo, fue muy visitado por las clases populares de la ciudad.

JÚLIA COSTA, Centro de Investigación Histórica del Poble Sec
«El Tibidabo se encontraba alejado. Este era más céntrico. Gracias a ello se pusieron autobuses que dejaban en la puerta misma. Para la gente de Barcelona, sobre todo de barrios más populares, era más fácil venir a Montjuïc que ir al Tibidabo.»

El parque de Montjuïc llegó a tener más de una cuarentena de atracciones. Además, por su teatro pasaron artistas de renombre para hacer conciertos.

JÚLIA COSTA, Centro de Investigación Histórica del Poble Sec
«Había atracciones para los niños como un tren o la casa de la bruja y después había atracciones que fueron muy innovadoras como el Loco Ratón o montañas rusas muy osadas. También fue muy importante la noria. Hubo dos y como se iluminaba la noche hay muchas postales que la muestran. «

La aparición de los grandes parques temáticos y la falta de inversiones provocaron la decadencia del parque, que cerró puertas el 27 de septiembre de 1998.

Publicado en:

http://www.btv.cat/btvnoticies/2015/10/13/arxiu-73-el-parc-datraccions-mes-popular-de-barcelona/