El parque de atracciones más popular de Barcelona

Barcelona Televisió – Alex Rufino / Jessica Moreno

El parque de atracciones de Montjuïc cerró en 1998 después de 32 años en funcionamiento. Fundado por el empresario venezolano José Antonio Borges Villegas en los terrenos del antiguo parque de atracciones Maricel.

El parque de atracciones de Montjuïc fue inaugurado en junio de 1966 y permaneció en funcionamiento durante 32 años, hasta septiembre de 1998. Estaba ubicado en Barcelona, en la montaña de Montjuïc, en un punto donde actualmente están los Jardines de Joan Brossa, cerca del castillo de Montjuïc. El espacio que ocupaba correspondía en parte a los terrenos de un antiguo destacamento militar de artillería de costa (llamado Álvarez de Castro), a los restos de un anterior parque de atracciones llamado Maricel (1.930 hasta 1.936) y en diversas barriadas de barracas, entre las que destacan Maricel y Tres Pins. Todo fue derribado para comenzar las obras del nuevo parque de atracciones.

Su construcción, de carácter semiprivado, fue promovida y llevada a cabo por el empresario venezolano José Antonio Borges Villegas, que tras un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona, dispuso de una concesión para la explotación de los terrenos del parque para 30 años. Borges ya tenía experiencia en la dirección de este tipo de instalaciones, y hasta entonces había dirigido, entre otros, el parque Coney Island en Caracas (no hay que confundirlo con el Coney Island de Nueva York).

Inaugurado parcialmente el 23 de julio de 1966, el parque de atracciones de Montjuïc tuvo una gran acogida por parte de la ciudad y los turistas que la visitaban, por lo que se convirtió en un gran atractivo. Llegó a contar con más de 40 atracciones de todo tipo, además de un teatro auditorio donde se celebraban diferentes actuaciones de artistas de renombre o festivales variados. El éxito de su funcionamiento desde sus inicios puede vincularse directamente a los espectáculos que se hacían en este teatro, accesibles con la simple adquisición de la entrada al parque y, especialmente, al tipo de atracciones mecánicas que en su momento Fue una verdadera revolución respecto a las que se conocía hasta entonces, como la Coctelera, Gran Montaña Rusa, el Loco Ratón o el Zig-Zag. A finales de los años sesenta, el parque se dio por terminado, aunque había ciertas diferencias con el proyecto original.

Hacia el 1973, el español Carlos Merino se hizo cargo del parque de atracciones de Montjuïc, y aprovechó para reacondicionar la infraestructura e instalaciones, y para montar nuevas atracciones que agrandaron la oferta del parque. Una profunda remodelación que incluyó la entrada de algunas de las atracciones más míticas del parque, como el Pulpo, Amor Express, El Barco Mississippi o Noriavisión, esta última, la rueda de feria más alta de los Países Catalanes que se había instalado lat hasta el momento.

El parque continuó disfrutando de un éxito de referencia, pero hacia la década de 1990, la moda de los nuevos parques temáticos comenzó a arrinconarlo, y sólo la instalación de una espectacular montaña rusa llamada Boomerang consiguió mantener el nivel durante una temporada. Sin embargo, la falta de inversiones provocada por la proximidad del fin de la concesión fue haciendo disminuir el número de visitantes. En esta situación, los posteriores desacuerdos entre la empresa y el Ayuntamiento el abocaron a la clausura definitiva, el 27 de septiembre de 1998.
Al cerrarse, el parque de atracciones de Montjuïc fue inmediatamente desmantelado, y se retiraron las atracciones que podían aprovecharse. Después de unos años de abandono, los terrenos fueron acondicionados para ubicar los actuales Jardines de Joan Brossa, inaugurados en 2003.

Entrevista video

El parque de atracciones de Montjuïc cerró en 1998 después de 32 años en funcionamiento. El fundó el empresario venezolano José Antonio Borges Villegas en los terrenos del antiguo parque de atracciones Maricel, y este paseo de Franco en 1966 lo inauguró oficialmente.

JÚLIA COSTA, Centro de Investigación Histórica del Poble Sec
“Había puesto un parque muy importante en Caracas y presentó el proyecto. Esto se aprobó e incluso llevó atracciones de allí que no se utilizaban, las trajo aquí.”

El parque de atracciones de Montjuïc se hizo famoso en poco tiempo y, a diferencia del Tibidabo, fue muy visitado por las clases populares de la ciudad.

JÚLIA COSTA, Centro de Investigación Histórica del Poble Sec
“El Tibidabo se encontraba alejado. Este era más céntrico. Gracias a ello se pusieron autobuses que dejaban en la puerta misma. Para la gente de Barcelona, sobre todo de barrios más populares, era más fácil venir a Montjuïc que ir al Tibidabo.”

El parque de Montjuïc llegó a tener más de una cuarentena de atracciones. Además, por su teatro pasaron artistas de renombre para hacer conciertos.

JÚLIA COSTA, Centro de Investigación Histórica del Poble Sec
“Había atracciones para los niños como un tren o la casa de la bruja y después había atracciones que fueron muy innovadoras como el Loco Ratón o montañas rusas muy osadas. También fue muy importante la noria. Hubo dos y como se iluminaba la noche hay muchas postales que la muestran. “

La aparición de los grandes parques temáticos y la falta de inversiones provocaron la decadencia del parque, que cerró puertas el 27 de septiembre de 1998.

Publicado en http://www.btv.cat/btvnoticies/2015/10/13/arxiu-73-el-parc-datraccions-mes-popular-de-barcelona/

El Parque de atracciones de Montjuic cierra en un mes

La Vanguardia   21 de agosto de 1998
LLuis Sierra (Barcelona)
El-Parque-de-atracciones-de-Montjuic-cierra-en-un-mes

El parque barcelonés ayer por la tarde

El parque de atracciones de Montjuic se cerrará a finales de septiembre o principios de octubre. Tras dos años de disputas legales, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido ejecutar el cierre del parque, apoyándose en que la concesión a la empresa explotadora esta caducada desde junio de 1996, cuando se cumplieron 30 años de su apertura, en el mismo mes del año 1966.

Katy Carreras, concejal de Relaciones Ciudadanas y responsable de la gestión de la montaña de Montjuic, confirmo ayer lo que se venia venir: el cierre. Lo que no está claro es el futuro.

En el equipo de gobierno del Ayuntamiento barcelonés hay dos propuestas sobre el futuro de los terrenos donde hoy esta el parque de atracciones. Una propuesta es la de convocar un concurso internacional para que alguna empresa apueste por renovar un parque de atracciones en la pequeña montaña barcelonesa. La otra propuesta es la de desmantelar el actual parque y que el terreno que ocupa vuelva a ser de uso público y abierto.

El cierre del parque era una posibilidad desde 1996, pero hubo un recurso por parte de la empresa Parque de Atracciones, SA. En mayo de este año, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dio la razón al Ayuntamiento sobre el fin de la concesión. Un accidente ocurrido en mayo (dos heridos tras salir despedidos de una vagoneta de una montaña rusa) motivó que se acelerasen los táamites para hacer efectiva la caducidad de la concesión.

Recorte de prensa facilitado por Josep Manel Castro

El parque de atracciones de Montjuïc tendrá que cerrar sus puertas

El Mundo  (04/04/1998)  Ferran Boiza (Barcelona)
El TSJC reconoce que la concesión administrativa finalizó en 1996

El histórico parque de atracciones de Montjuïc tendrá que cerrar sus puertas. Una sentencia del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), de fecha 27 de marzo, da la razón al Ayuntamiento de Barcelona en el contencioso que mantenía con la empresa Parque de Atraciones SA, sobre cuándo expiraba la concesión administrativa otorgada en 1966 por el Consistorio para explotar el recinto de la montaña de Montjuïc. El TSJC considera que la concesión expiró el 30 de junio de 1996, justamente 30 años después de ser otorgada, por lo que el parque de atracciones de la montaña olímpica tendrá que cerrar sus puertas en cuanto le sea notificada la resolución judicial.

El alcalde accidental de Barcelona, Xavier Casas, también explicó ayer que el Ayuntamiento ha exigido a la dirección del parque de Montjuïc el cierre cautelar de la atracción El Tren del Terror, en la que dos personas resultaron heridas el pasado domingo, hasta que un informe técnico elaborado por una entidad homologada por la Administración acredite que reúne las medidas de seguridad necesarias.

El parque de atracciones de Montjuïc funciona desde 1996 con una licencia de actividades a precario. En los últimos dos años, el Ayuntamiento de Barcelona y la empresa que explota el recinto, Parque de Atracciones SA, han mantenido un contencioso judicial que finalmente se ha resuelto con la sentencia del TSJC, que da la razón a la administración local.

El Ayuntamiento mantenía que la concesión otorgada en 1966  expiraba el 30 de junio de 1996, a los 30 años, mientras que la dirección del parque disentía, por lo que presentó un recurso ante el TSJC, que ha sido desestimado por el tribunal.

El alcalde accidental de Barcelona, Xavier Casas, avanzó ayer que el Ayuntamiento aprovechará el tiempo que transcurra entre la notificación de la sentencia y el cierre del recinto de ocio, periodo que puede prolongarse varios meses, incluso hasta después del verano, para decidir el destino de las 15 hectáreas que actualmente ocupa el parque de atracciones.

Xavier Casas aseguró que «estudiaremos diferentes alternativas», aunque no quiso avanzar ninguna. «Podemos convocar un concurso para adjudicar la concesión de otro parque de atracciones o bien destinar el espacio a cualquier otra actividad de interés público», dijo Casas.

En los últimos meses, incluso se barajó la posibilidad de que la compañía Lego construyera un parque temático dedicado a los niños, aunque al final se desestimó dicho proyecto.

EL TUNEL DEL TERROR

El alcalde de Barcelona en funciones, también informó ayer de la decisión de la Comisión de Gobierno de clausurar cautelarmente la atracción El Tren del Terror, en cuyo interior dos personas resultaron heridas el pasado domingo. La orden del Ayuntamiento, de aplicación inmedita, provocará que este fin de semana la atracción, dirigida especialmente al público infantil, no pueda funcionar. El parque de atracciones de Montjuïc sólo abre sus puertas los fines de semana en esta época del año.

La clausura de la atracción se mantendrá hasta que una empresa homologada por la Administración certifique que reúne las condiciones de seguridad exigibles a una instalación de este tipo. Según Xavier Casas, aunque los informes elaborados por técnicos del Ayuntamiento no han podido certificar con «certeza» las causas del accidente, sí que han detectado que «tiene una tecnología antigua y es necesario revisar sus sistemas de funcionamiento». El Tren del Terror es una de las atracciones inauguradas en 1966, cuando se abrió el parque de Montjuïc. «No queremos culpar a la atracción», aseguró Xavier Casas.

El accidente se produjo el pasado domingo. Por razones que se desconocen, Ramon Grau y Pilar Obradors, que ocupaban una vagoneta de El Tren del Terror, salieron despedidos y chocaron contra un muro. Los dos heridos, vecinos de Rajadell y Avinyó, en la comarca del Bages, fueron atendidos en un primer momento por el personal del parque de atracciones, siendo trasladados más tarde al Hospital del Mar, donde permanecieron unas horas en observación.

Por otro lado, la montaña barcelonesa de Montjuïc, cuenta desde hoy con una nueva oferta lúdica y de transporte, un trenecito turístico que conectará sus centros deportivos, museísticos y culturales de mayor interés.

Recorte de prensa facilitado por Piranesi78

El Parque de Atracciones de Montjuïc no se modernizará hasta tener asegurada su continuidad

El Periódico de Catalunya – 31 de Agosto de 1995

Plan para renovar el parque de Montjuïc

Las atracciones se modernizarán si se prorroga la concesión en 1998. El Ayuntamiento opta por mantener la instalación, pero no ha decidido cómo. El recinto ha perdido en un año el 30% de visitantes y está en números rojos.

Este año tendrá 300.000 visitantes menos que en 1994

Dos años de balance negativo. El parque de atracciones de Montjuïc cerró el ejercicio económico de 1994 con 12 millones de pesetas de pérdidas, que espera incrementar considerablemente en el balance de este año. El motivo de la aparición de números rojos en las cuentas de explotación es el descenso de visitantes, que desde el pasado mes de enero se ha cifrado en un 30% con respecto al año anterior. A lo largo de 1994 pasaron por las instalaciones 900.000 personas.

Este año, la previsión, siguiendo la tónica actual, es de 600.000. En lo que va de año han visitado Montjuïc 470.000 clientes, un 60% de ellos durante los meses de verano. La mayor parte de los visitantes son españoles, ya que los parques de atracciones nacionales son muy poco atractivos para los turistas que disponen de espectaculares recintos en sus países de origen.

La dirección de Montjuïc atribuye parte de esta pérdida de visitantes a la irrupción de la fuerte y dura competencia de Port Aventura y la curiosidad suscitada en los clientes habituales de este tipo de oferta.

El complejo de Tarragona compite con ventaja con el anticuado Montjuïc, que nació en 1965 ideado como un centro lúdico familiar próximo a los barrios más humildes de la ciudad.

La atracción estrella del complejo es el Boomerang, adquirida en 1992 por 700 millones de pesetas. Se trata de una gran montaña rusa que alcanza los 80 kilómetros por hora gracias a dos loopings, que resultan de juguete comparados con los del Dragon Kan de Port Aventura.

El competidor histórico del Tibidabo ocupa el cuarto puesto del ránking de visitantes entre todas las ofertas de la montaña olímpica. La instalación que recibió más visitantes en 1994 fue la Fira, con un total de 1.920.800 personas.

El anillo olímpico recibió 1,5 millones de personas y el Poble Espanyol una cantidad casi idéntica. En cuarto lugar aparece el parque de atracciones, con 900.000 entradas al recinto. Este puesto en el ránking de importancia en la zona caerá este año en picado, de la misma forma que las visitas al recinto recreativo. En total, cerca de diez millones de personas pasaron por la montaña de Montjuïc durante 1994.

El parque de atracciones de Montjuïc está redactando un ambicioso plan de modernización de sus instalaciones para convencer al Ayuntamiento de Barcelona y obtener una prórroga de la concesión, que caduca en octubre de 1998. Si finalmente el equipo de Pasqual Maragall decide mantener un recinto de este tipo en la montaña olímpica y la concesión recae en la actual empresa explotadora, el parque cerrará durante un tiempo para afrontar las reformas.

La gerencia del complejo está elaborando el proyecto empujada, también por las pérdidas económicas que se registraron por primera vez en el ejercicio de 1994 y que este año se esperan incrementar. El descenso de visitantes, causante de los números rojos, se debe fundamentalmente a que la oferta está dejando de ser atractiva al mismo ritmo en que queda anticuada. El gerente, José Manuel Martín Olmedo, lo tiene claro: “La gente está cansada de dar vueltas a lo mismo”.

Aunque algunas de las atracciones sobreviven a la inauguración de 1965, la empresa no invertirá ni una sola peseta en el lugar hasta que tenga asegurada la continuidad más allá de 1998 y en unas condiciones de rentabilidad aceptables, según explicó ayer el gerente.

Hasta el momento, el Ayuntamiento de Barcelona opta por la continuidad del parque, una vez descartado el traslado del zoológico a Montjuïc, debido a los desniveles del terreno. No obstante, los responsables municipales opinan que el complejo debe modernizarse a fondo.

La concejalía de Educación y Turismo, además, mantiene la tesis de que el hecho de que en Barcelona haya dos parques de atracciones, Montjuïc y Tibidabo, no significa necesariamente que se tenga que suprimir uno de ellos.

La adjudicación

El Ayuntamiento de Barcelona no decidirá de forma inmediata el futuro de las instalaciones recreativas. El área de Patrimonio del consistorio no iniciará hasta dentro de un año el informe técnico que determinará las bases del concurso para las empresas que opten a la concesión. Entre el establecimiento de las condiciones, que deben ser aprobadas en pleno municipal, y la apertura del concurso, pasará al menos un año y medio.

“Entonces veremos si nuestro interés por seguir con el parque se mantiene, ya que depende de muchos factores, entre otros el económico”, comenta Martín Olmedo. Actualmente, la empresa paga un 10% de la recaudación de taquilla al ayuntamiento. Si este porcentaje se mantiene o aumenta, tendremos que ver si salen los números, advierte el gerente.

Martín Olmedo mantiene su proyecto de renovación en el más estricto de los secretos, ya que ni tan siquiera los accionistas, entre los que está Carlos Galindo, con el 40% de las participaciones, tienen conocimiento del mismo. Lo único que ha trascendido es que las obras costarán más de mil millones de pesetas y supondrán la renovación de las atracciones, entre las que se incluirán juegos interactivos y de realidad virtual. Las novedades convivirán con la oferta clásica e inevitable de las montañas rusas y norias.

Otro de los objetivos es controlar los restaurantes y chiringuitos del parque, que tienen un contrato directo con el ayuntamiento. La intención es renovarlos y reducir considerablemente los precios para hacerlos más atractivos al visitante.

Martín Olmedo informará próximamente al consejo de administración del parque sobre su proyecto, que no será el definitivo hasta que el ayuntamiento apruebe las bases del concurso público.

Los problemas en los accesos a la montaña.

Uno de los aspectos que frenan las visitas al parque de atracciones de Montjuïc son los accesos a la montaña, según los directivos de la instalación. En transporte público sólo se puede llegar con la línea 61 de autobuses, el teleférico y el funicular. Los medios de transporte públicos son insuficientes cuando la montaña acoge grandes acontecimientos.

Además, muchos conductores desconocen los accesos con vehículo particular desde la Zona Franca. El distrito de Sants – Montjuïc propone para solucionar el problema, que la futura autoridad única del transporte público tenga en cuenta la integración del funicular de Montjuïc, cuya terminal de acceso se halla en la estación de metro de Paral.lel.

La taquilla del recinto recreativo se resiente considerablemente los días en que el acceso a Montjuïc se cierra por la celebración de acontecimientos deportivos o ciudadanos. Nos pasó con los Juegos Olímpicos y entonces lo entendimos, pero no puede ser que cada dos por tres haya una carrera que corte los accesos, se queja el gerente, José Manuel Martín Olmedo.

Esos días, añade, no viene ni un alma a subirse a las atracciones, y aquí están los 120 empleados con los brazos cruzados.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez