La inauguración de los monumentos a la Sardana y a Carmen Amaya en Montjuich

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La Vanguardia 15/03/1966

El día 19 al mediodía serán inaugurados en la montaña de Montjuich los monumentos dedicados a la sardana y a Carmen Amaya, obras del escultor don José Cañas.

El primero será recibido por el alcalde señor Porcioles, a las doce y media de la tarde. Se halla situado en las cercanías del Parque de Atracciones cerca del Mirador del Alcalde. Ha sido donado por la Empresa del aludido Parque y junto al grupo escultórico actuará una “cobla” de sardanas y un “Esbart”.

El monumento a Carmen Amaya colocado junto a la plaza de Dante, será inaugurado a continuación.

Enviado por Josep Pérez

Concesión para instalar un parque de atracciones en Montjuich

La Vanguardia 23/11/1963

En el Salón de la Reina Regente de las Casas Consistoriales, prosiguió ayer la sesión pública del Pleno Municipal interrumpida el día anterior. Presidió el alcalde don José María de Porcioles Colomer.

La reunión estuvo dedicada al debate y aprobación de los dictámenes contenidos en el orden del día correspondiente a la sesión ordinaria. Aprobada el acta fueron leídos unos decretos de la Alcaldía entre los que figuraban los referentes a emolumentos de los funcionarios municipales y la designación de un millón y medio de pesetas para bonos de Navidad.

Dentro de los dictámenes contenidos en el orden del día se aprobó el pliego de condiciones para otorgar, por concurso, la concesión relativa a la explotación de los servicios de restaurante en el Parque de la Ciudadela.

Asimismo se adjudicó, en virtud de concurso, a don José Antonio Borjes Villegas, peticionario y único proponente, la concesión para instalar en el recinto de La Montaña de Montjuich un parque de atracciones y explotarlo por espacio de 30 años.

Enviado por Josep Pérez

El Parque de Atracciones de Montjuich será inaugurado la próxima primavera

La Vanguardia  20/12/1965
Alberto Duran


Los servicios de abastecimiento de agua, suministros de energía eléctrica y desagües construidos son suficientes para una población de cien mil personas

Montjuich sufrió su primera transformación en la Exposición Internacional de 1929 convirtiéndose en un gran parque, graciosamente urbanizado y con una serie de instalaciones que al término del certamen fueron desapareciendo.

Pero quedó el trazado de los paseos y palacios notables, así como los recintos deportivos y el «Pueblo Español». Los barceloneses han mostrado un apego a la montaña de Montjuich desde siempre: «Els tres pins», la «Font del gat» y otros lugares gozaron del favor de las gentes que iban a pasar un día de campo. Hoy las cosas han cambiado mucho y la montaña es lugar de paseo, aunque no presenta una continuidad de animación. Hay puntos determinados en torno a los cuales se agrupa la gente: el recinto de la Feria de Muestras, «Pueblo Español» e instalaciones deportivas Fuxarda, Estadio y Piscina y Miramar, llegando hasta el Castillo, la atracción más reciente.

La montaña de Montjuic ha sido planificada para convertirla en gran parque y se va a solicitar sea declarada «zona turística». Recientemente el Municipio aprobó un crédito de 120 millones de pesetas para llevar adelante una serie de proyectos, como son la iluminación artística de las fuentes, plazas y monumento de la montaña; mejoras en la zona polideportiva, obras en el estadio y trazado de un nuevo circuito para competiciones automovilísticas: prolongación de la calle Conde del Asalto hasta la avenida de Miramar, cercar un nuevo jardín botánico, estudio de los proyectos de un jardín panteológico, mejora del Teatro Griego, instalación de hipódromo, de un servicio de telecabinas y monorraíl, además de una o varias líneas de autobuses. En este último aspecto de los transportes urbanos lo más positivo, como realización inmediata, parece ser la modernización y prolongación del funicular de Montjuich, que ha pasado a depender de la administración del «Metropolitano».

Servicios para una ciudad moderna

En estos proyectos que forman el todo para convertir la montaña de Montjuich en un centro de paseo y expansión de los barceloneses y un punto de atracción para los forasteros, figura el parque de atracciones, que se aspira a que sea uno de los mejores de Europa. Este centro recreativo abarca una superficie de 100.000 metros cuadrados y está planificado en seis sectores dentro del mismo recinto, en el que figurarán más de cuarenta atracciones dé los más variados estilos, muchas de ellas inéditas en Barcelona. Mención aparte, dentro del conjunto, merece la zona exclusivamente infantil, que si bien no se instala con un sentido de preferencia, sí que se le dedica una atención muy especial y profundamente psicológica para que los niños y niñas tengan la impresión de que se mueven a su propia iniciativa y con toda independencia.

Hemos recorrido 1as obras que se están realizando para el montaje de este parque de atracciones. La primera fase de los trabajos ha sido costosa, pues hubo de procederse a un gran movimiento de tierras, tierras de aluvión que fueron contenidas con profundos muros. Cientos de tubos de canalización para desagües, miles de metros de cable para la conducción de la energía eléctrica distribuida desde cinco centrales reguladoras, una vasta red de cañerías para el suministro de agua y todo cuanto complementan estos servicios, tuvo que ser instalado. Todas estas obras hoy cubiertas por las tierras, son únicamente comparables al montaje de todos los servicios de una ciudad moderna capaz para atender las necesidades de 100.000 habitantes.

La ornamentación de arbolado y plantas ha sido escrupulosamente proyectada por el Servicio Municipal de Parques y Jardines y habrá infinidad de paseos en torno a las atracciones.

Teatro al aire libre, masía y gruta de folklore

La realización del parque de atracciones en Montjuich fue motivada por una feliz coincidencia, que no quiere afirmar que fuese imprescindible para que la montaña careciese, tarde o temprano, de un centro de recreo de nueva planta y de categoría.

Pero sí hubo una simultaneidad de ideas y una oportunidad bien aprovechada, en el encuentro de unos hombres que no se conocían.

Don José Antonio Borges Villegas es un venezolano de 65 años, que ha venido asiduamente a España, tierra de sus antepasados. Conoce bien Barcelona, donde residió un hermano suyo, periodista y corresponsal de diarios sudamericanos. Después de nueve lustros de vida activa, dirigiendo un gran parque de atracciones, espectáculos e instalaciones deportivas, se vino a nuestra ciudad con el decidido propósito de retirarse y afincarse hasta el resto de su vida. Pero un día, por esta coincidencia de que hablábamos, conoció al entonces concejal ponente de la Montaña de Montjuich, don Andrés Ribera Rovira —Un hombre dinámico y estimulante a las ideas —me dice el señor Borges— encariñado enormemente para todos los proyectos de mejora de la montaña. Salió a relucir la animación que podría llevar allí un parque de recreo y diversión de las gentes.

Me presentó al alcalde, don José Maria de Porcioles quien, al conocer la sugerencia, me invitó a que colaborara, con mi experiencia para que el parque fuese realidad. Entre el señor de Porcioles y el señor Ribera pusieron en marcha este gran bagaje de ilusiones que llevo dentro cuando de parques de atracciones se trata. Todos mis propósitos de retirarme quedaron cancelados.

En nuestro recorrido por el recinto se van perfilando las instalaciones. Un teatro al aire libre, capaz para 6.000 personas y de ellas 2.000 sentadas, con un escenario de 30 metros de largo y 10 de ancho, y que en su parte inferior dispondrá de la misma superficie para camerinos de los artistas, tramoya y servicios. Una gran masía catalana, montada en las más puras esencias tradicionales, con su plaza para «aplecs» y una sala interior para folklore, cuya entrada será presidida por una escultura en bronce de Carmen Amáya: en derredor y sobre la cavidad serán instalados unos jardines de estilo andaluz.

Y así, entre aviones, dirigibles, paracaídas, montañas rusas, tiovivos y un enorme montón de tierra removida, piedra y hierro y grandes «wagons» allí aparcados, que contienen muchos de los secretos de las atracciones, hemos podido captar lo avanzado de las obras para la instalación de este moderno parque, cuya inauguración está proyectada para la primavera próxima y que será la primera de las reformas proyectadas convertida en realidad, en la nueva planificación de la Montaña de Montjuich, con el propósito de que posea una fisonomía turística para el forastero y, también, atractiva para el barcelonés.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez

El nuevo Montjuich

La Vanguardia   20/10/1965

El perfil de la montaña de Montjuich está animado, desde hace unas jornadas, por la imagen jocunda de la gran rueda del parque de atracciones que se abrirá dentro de unos meses en aquélla, un enorme tiovivo con figuras grotescas v alegres se alza al lado de la rueda, y presumimos que a su vera van montándose rápidamente los demás artificios de este vasto conjunto recreativo. La máxima novedad de esta etapa del futuro Montjuich estriba, por cierto, en la restauración de sus tradiciones más castizas: es decir, en que la montaña sea lugar adonde acudir a divertirse, sea en el tono sosegado del paseo familiar, sea en el más agitado de los merenderos que tanto lucieron en el primer cuarto de este siglo.

Se concretan varios augurios excelentes sobre este disfrute de la montaña por anchas multitudes barcelonesas: acaban de mejorarse las instalaciones de Montjuich —que llevaba muchos lustros de decrepitud y melancolía— y el trazado y hechura de la carretera del castillo. Unos y otros perfeccionamientos se orientan en realidad hacia la comunicación de la fortaleza con el casco urbano.

¿Quién había de suponer que en poquísimos años de libre acceso el castillo se convertiría en el centro más visitado y popular de Barcelona?

La distancia que nos separa de él, antes resulta un incentivo y un estímulo que una barrera, porque las gentes convierten la visita en motivo de una breve excursión festiva.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez