Importante proyecto para Montjuich: Construcción de un gran parque de atracciones

La Vanguardia  14/07/1963
J. Pedret Muntañola (Barcelona)

Su coste, financiado por los adjudicatarios, se eleva a cerca de sesenta millones de pesetas

Van concretándose, con perfiles más perceptibles, los planes municipales sobre la montaña de Montjuich. Esta gran zona verde que Barcelona conquistó con la Exposición Internacional de 1929, ha estado durante todos estos años muy lejos de pertenecer de hecho a la ciudad. El barraquismo, con su increíble desarrollo, el relativo interés de unos jardines poco vigilados, y la carencia de lugares de atracción que justificasen el desplazamiento, han hecho que los barceloneses, en su mayoría, vivieran de espaldas a Montjuich durante todo este tiempo.

Varios hechos han contribuido a que cambiaran las circunstancias. La cesión del Castillo a la ciudad, hecha por el Gobierno de Franco y su transformación en sugestivo lugar de atracción de visitantes; el arreglo y ampliación de la carretera de acceso a la antigua fortaleza; la construcción de un magnífico mirador adornado con una fuente bellísima; la repoblación de aquella ladera de la montaña, obra costosísima que está en curso, y finalmente la progresiva, ya definitivamente decretada, desaparición de las barracas.

Ahora se está ya tramitando la incorporación a esta zona del más popular de los elementos: un gran parque de atracciones, dotado de los alicientes y requisitos que pueda desear el más exigente; a tono con las técnicas más avanzadas y al estilo de los mejores del mundo.

Todo ello en medio de una zona verde dotada de distintas clases de vegetación, ordenada con arreglo a rigurosos criterios estéticos y ornamentales, y rodeada de un gran espacio para aparcamiento de toda clase de vehículos.

Ningún medio será escatimado en esta instalación. Tampoco puede decirse que ello constituya un despilfarro, porque la fuerza de seducción de este lugar, como ya se esta viendo, justifica un razonable optimismo sobre la realidad de cuantas inversiones allí se realicen.

La labor municipal

Lo dicho anteriormente no significa que el Municipio se constituya en avispado empresario de espectáculos al aire libre. Su misión es mejorar y embellecer la ciudad y esto es lo que se hará con el futuro Parque de Atracciones. Su labor será de urbanización de la zona, ya en pleno desarrollo, la de previsión y ordenación de espacios para aparcar, el proveerla de los necesarios accesos y vías de comunicación y procurarle la adecuada ordenación jardinera.

Al Pleno Municipal, anunciado para la próxima semana, se solicitará la aprobación de un concurso para la concesión, en determinadas condiciones y en un  largo plazo de la explotación, de un Parque de Atracciones cuya dotación y elementos correrán a cargo del concesionario.

Esta iniciativa municipal obedece, según nuestras noticias, a ofrecimientos para realizarla, de un grupo económico, con participación de capital extranjero. Sea como fuere, lo cierto es que se piensa exigir del que obtenga la concesión unas instalaciones en las que figuren toda clase de medios de diversión y esparcimiento, cuyo coste no será inferior a los sesenta millones de pesetas.

El estudio, delimitación y ordenación iniciales —del que acompañamos un gráfico que no pretende reflejar exactamente lo que será el Parque, sino dar una idea de lo que puede ser— ha estado a cargo del Servicio Municipal de Parques y Jardines, y sobre el mismo se establecerán cuantas modificaciones se crean convenientes.

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Características y contenido de las instalaciones del futuro parque

El anteproyecto prevé que se destine una extensión de ocho hectáreas, 80.000 metros cuadrados, al futuro parque, y dos hectáreas a la zona de aparcamiento anexa, que será capaz para unos 500 vehículos. Este aparcamiento estará también al servicio del Castillo y del Mirador.

El Parque dispondrá de una zona de atracciones infantiles y otra para adultos, así como de servicios complementarios como restaurante, «snack-bar», cervecerías, etc.; lugares de descanso en el bosque, dispensarios, oficinas administrativas, sanitarios y otros. Es decir, todo aquello que complementa lo recreativo.

El Parque infantil, que formará un conjunto diferenciado, dispondrá de «carroussel», «montañas rusas», tren en miniatura, un lago con lanchas, helicópteros de juguete, autos de choque, así como un núcleo de atracciones gratuitas en el que figurarán columpios, toboganes y otros entretenimientos.

El Parque para adultos será mucho mayor, y se prevén para el mismo un «carroussel gigante», pista de automóviles a dos niveles, laberinto, autos de choque, aviones colgantes, «montañas rusas acuáticas», «casa encantada», un «tren fantasma», tiro al blanco, así como pasatiempos de habilidad, especialmente una larga pista de nieve artificial-plástica con su correspondiente «telesquí».

Un amplio teatro al aire libre

Uno de los aspectos más importantes del anteproyecto o plan inicial, es el dotar a la zona de un gran teatro al aire libre con varios escenarios móviles, cuya capacidad podría ser de unos quince mil espectadores. Este teatro tendría una función sumamente interesante para Barcelona. Dado su gran aforo, que permitiría localidades a precios populares, sería el lugar ideal para que se dieran actuaciones de masas corales, «ballet» y, especialmente, representaciones de los grandes espectáculos internacionales.

Medios de comunicación

Los accesos a este lugar de Montjuich estarán ampliamente asegurados. Aparte de las mencionadas previsiones para la creación de grandes aparcamientos de vehículos, la actual carretera de subida al castillo está siendo reformada, ampliada y rebajados sus niveles. Otra carretera está ya en construcción detrás del castillo, y enlazará esta zona con el antiguo circuito en la llamada Plaza de Dante, frente a la piscina Municipal.

Se cuenta también con el funicular que enlaza la calle de Marqués del Duero con las proximidades del castillo, y está en estudio una posible prolongación del aéreo de Miramar, a la que ya aludimos al hablar del mismo, hasta la misma entrada de la fortaleza. Otro proyecto no menos ambicioso, pero que se considera factible si la afluencia de público lo justifica, es la construcción de un nuevo transporte aéreo que, a base de telecabinas, enlazaría la Plaza de España con la parte más alta de Montjuich, mediando una parada en el Palacio Nacional.

Como se ve, ninguna dificultad podrá ofrecer el desplazamiento a éste y otros lugares de la montaña, sean cuales sean las posibilidades económicas de los visitantes que, además, se tendrán muy en cuenta en los precios que regirán en las atracciones, pues se quiere que éstas seas asequibles a todos los bolsillos.

¿Estará ya finalizado para el verano próximo?

Pero, según parece, no entra en los propósitos del alcalde, promotor e infatigable impulsor de la idea, el que éste sea un plan a largo plazo. La rápida adecuación de aquella zona de Montjuich justifica que pongamos fundadas esperanzas en que se consiga su deseo de que el nuevo Parque de Atracciones empiece a funcionar, aunque sea parcialmente, el verano próximo. Esperemos que así ocurra.

Para terminar, cabe añadir que esta nueva creación municipal tendrá, sobre la mayor parte de las existentes en otros lugares, la inmensa ventaja de su privilegiada situación. El Parque de Atracciones será, a la vez, un nuevo mirador incomparable al mar y a la ciudad, y sus desniveles permitirán que se cree en torno suyo, y en la misma ordenación interior, un extraordinario jardín en el que los setos se constituyan en pantallas que aporten al visitante el aliciente de ocultar, constantemente, nuevos e insospechados pasatiempos.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez

El Parque de Atracciones de Montjuïc no se modernizará hasta tener asegurada su continuidad

El Periódico de Catalunya – 31 de Agosto de 1995

Plan para renovar el parque de Montjuïc

Las atracciones se modernizarán si se prorroga la concesión en 1998. El Ayuntamiento opta por mantener la instalación, pero no ha decidido cómo. El recinto ha perdido en un año el 30% de visitantes y está en números rojos.

Este año tendrá 300.000 visitantes menos que en 1994

Dos años de balance negativo. El parque de atracciones de Montjuïc cerró el ejercicio económico de 1994 con 12 millones de pesetas de pérdidas, que espera incrementar considerablemente en el balance de este año. El motivo de la aparición de números rojos en las cuentas de explotación es el descenso de visitantes, que desde el pasado mes de enero se ha cifrado en un 30% con respecto al año anterior. A lo largo de 1994 pasaron por las instalaciones 900.000 personas.

Este año, la previsión, siguiendo la tónica actual, es de 600.000. En lo que va de año han visitado Montjuïc 470.000 clientes, un 60% de ellos durante los meses de verano. La mayor parte de los visitantes son españoles, ya que los parques de atracciones nacionales son muy poco atractivos para los turistas que disponen de espectaculares recintos en sus países de origen.

La dirección de Montjuïc atribuye parte de esta pérdida de visitantes a la irrupción de la fuerte y dura competencia de Port Aventura y la curiosidad suscitada en los clientes habituales de este tipo de oferta.

El complejo de Tarragona compite con ventaja con el anticuado Montjuïc, que nació en 1965 ideado como un centro lúdico familiar próximo a los barrios más humildes de la ciudad.

La atracción estrella del complejo es el Boomerang, adquirida en 1992 por 700 millones de pesetas. Se trata de una gran montaña rusa que alcanza los 80 kilómetros por hora gracias a dos loopings, que resultan de juguete comparados con los del Dragon Kan de Port Aventura.

El competidor histórico del Tibidabo ocupa el cuarto puesto del ránking de visitantes entre todas las ofertas de la montaña olímpica. La instalación que recibió más visitantes en 1994 fue la Fira, con un total de 1.920.800 personas.

El anillo olímpico recibió 1,5 millones de personas y el Poble Espanyol una cantidad casi idéntica. En cuarto lugar aparece el parque de atracciones, con 900.000 entradas al recinto. Este puesto en el ránking de importancia en la zona caerá este año en picado, de la misma forma que las visitas al recinto recreativo. En total, cerca de diez millones de personas pasaron por la montaña de Montjuïc durante 1994.

El parque de atracciones de Montjuïc está redactando un ambicioso plan de modernización de sus instalaciones para convencer al Ayuntamiento de Barcelona y obtener una prórroga de la concesión, que caduca en octubre de 1998. Si finalmente el equipo de Pasqual Maragall decide mantener un recinto de este tipo en la montaña olímpica y la concesión recae en la actual empresa explotadora, el parque cerrará durante un tiempo para afrontar las reformas.

La gerencia del complejo está elaborando el proyecto empujada, también por las pérdidas económicas que se registraron por primera vez en el ejercicio de 1994 y que este año se esperan incrementar. El descenso de visitantes, causante de los números rojos, se debe fundamentalmente a que la oferta está dejando de ser atractiva al mismo ritmo en que queda anticuada. El gerente, José Manuel Martín Olmedo, lo tiene claro: “La gente está cansada de dar vueltas a lo mismo”.

Aunque algunas de las atracciones sobreviven a la inauguración de 1965, la empresa no invertirá ni una sola peseta en el lugar hasta que tenga asegurada la continuidad más allá de 1998 y en unas condiciones de rentabilidad aceptables, según explicó ayer el gerente.

Hasta el momento, el Ayuntamiento de Barcelona opta por la continuidad del parque, una vez descartado el traslado del zoológico a Montjuïc, debido a los desniveles del terreno. No obstante, los responsables municipales opinan que el complejo debe modernizarse a fondo.

La concejalía de Educación y Turismo, además, mantiene la tesis de que el hecho de que en Barcelona haya dos parques de atracciones, Montjuïc y Tibidabo, no significa necesariamente que se tenga que suprimir uno de ellos.

La adjudicación

El Ayuntamiento de Barcelona no decidirá de forma inmediata el futuro de las instalaciones recreativas. El área de Patrimonio del consistorio no iniciará hasta dentro de un año el informe técnico que determinará las bases del concurso para las empresas que opten a la concesión. Entre el establecimiento de las condiciones, que deben ser aprobadas en pleno municipal, y la apertura del concurso, pasará al menos un año y medio.

“Entonces veremos si nuestro interés por seguir con el parque se mantiene, ya que depende de muchos factores, entre otros el económico”, comenta Martín Olmedo. Actualmente, la empresa paga un 10% de la recaudación de taquilla al ayuntamiento. Si este porcentaje se mantiene o aumenta, tendremos que ver si salen los números, advierte el gerente.

Martín Olmedo mantiene su proyecto de renovación en el más estricto de los secretos, ya que ni tan siquiera los accionistas, entre los que está Carlos Galindo, con el 40% de las participaciones, tienen conocimiento del mismo. Lo único que ha trascendido es que las obras costarán más de mil millones de pesetas y supondrán la renovación de las atracciones, entre las que se incluirán juegos interactivos y de realidad virtual. Las novedades convivirán con la oferta clásica e inevitable de las montañas rusas y norias.

Otro de los objetivos es controlar los restaurantes y chiringuitos del parque, que tienen un contrato directo con el ayuntamiento. La intención es renovarlos y reducir considerablemente los precios para hacerlos más atractivos al visitante.

Martín Olmedo informará próximamente al consejo de administración del parque sobre su proyecto, que no será el definitivo hasta que el ayuntamiento apruebe las bases del concurso público.

Los problemas en los accesos a la montaña.

Uno de los aspectos que frenan las visitas al parque de atracciones de Montjuïc son los accesos a la montaña, según los directivos de la instalación. En transporte público sólo se puede llegar con la línea 61 de autobuses, el teleférico y el funicular. Los medios de transporte públicos son insuficientes cuando la montaña acoge grandes acontecimientos.

Además, muchos conductores desconocen los accesos con vehículo particular desde la Zona Franca. El distrito de Sants – Montjuïc propone para solucionar el problema, que la futura autoridad única del transporte público tenga en cuenta la integración del funicular de Montjuïc, cuya terminal de acceso se halla en la estación de metro de Paral.lel.

La taquilla del recinto recreativo se resiente considerablemente los días en que el acceso a Montjuïc se cierra por la celebración de acontecimientos deportivos o ciudadanos. Nos pasó con los Juegos Olímpicos y entonces lo entendimos, pero no puede ser que cada dos por tres haya una carrera que corte los accesos, se queja el gerente, José Manuel Martín Olmedo.

Esos días, añade, no viene ni un alma a subirse a las atracciones, y aquí están los 120 empleados con los brazos cruzados.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez

Lágrimas de cocodrilo

La Vanguardia 31-10-1998
Marta Ricart (Barcelona)

Las-atracciones-de-Montjuic-se-desmontan-para-ir-a-parques-de-todo-el-mundo

Una gran grúa desmantela el Boomerang, la última atracción que estrenó el parque.

Lo que fue el parque de atracciones de Montjuic se repartirá pieza a pieza por todo el mundo. A quienes entristeció el cierre del parque, el pasado 27 de septiembre, después de 32 años en funcionamiento, quizás les duela menos al saber que las montañas rusas, el pulpo, los trenes y autos de choque o las divertidas figuras no se olvidarán en un almacén ni reducirán a chatarra, sino que habrá quien continuará disfrutando de ellas.

Las grandes atracciones como el Boomerang o el Vikingo irán a parques extranjeros y las más pequeñas a ferias.

Las atracciones, algunas de las cuales harían las delicias de nostálgicos y coleccionistas, irán a parar a parques y ferias de todos los tipos. Así, según fuentes de las empresas que trabajan en el desmantelamiento del parque, de las grandes instalaciones, el Boomerang, por ejemplo, la última atracción que se estrenó, se enviará a Nueva Orleáns (Estados Unidos) o el Vikingo, a La Habana (Cuba). Más cerca se quedará la gran noria, que irá a un recinto español, a Benalmádena (Málaga). Ninguna pieza irá al Tibidabo. Parques de Bulgaria y de otros países del Este también recibirán algunas atracciones.

No les importa que estén un poco anticuadas. Al parecer, todas las piezas están ya vendidas a grandes parques o a pequeñas ferias, según explica Javier Fernández, técnico del Ayuntamiento que supervisa los trabajos y que cuenta que ya intervino hace tres decenios en el montaje del recinto.

La empresa que explotaba el parque es responsable de su desmantelamiento, aunque no explica los detalles. Hace unos días ya se comenzó a retirar una de las pequeñas atracciones y esta semana se ha trabajado en desmontar el Boomerang, instalado antes de los Juegos Olímpicos y que causó gran sensación.

El desmantelamiento no es sencillo, pues la atracción se reduce a múltiples piezas, más manejables, pero de varias toneladas de peso cada una, que se deberán llevar hasta el puerto, se estima que se necesitarán unos 40 viajes en camión para transportarlas en barco a Nueva Orleans.

Varias empresas especializadas, de grúas y de transporte, entre ellas una canadiense, y coordinadas por la barcelonesa Universal Trade Transport, se encargan de la retirada y traslado, explica Josep Lluís Cano, de la firma.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez.