El parque de Montjuïc deberá pagar por la muerte en un recital de Los Pecos

El parque de Montjuïc deberá pagar tres millones por la muerte de una niña en un recital de Los Pecos
F. SALES – Barcelona – 14/03/1984 – El Pais

El juzgado de distrito número 3 de Barcelona, ha condenado al gerente de la empresa que explota el parque de atracciones de Montjuïc, -Parques de Atracciones, S A- a pagar tres millones de pesetas a los familiares de la niña de 15 años, Marta Tormo Train, que falleció asfixiada en una avalancha de público producida en un recital del dúo Los Pecos, celebrado en abril de 1980. En la misma sentencia se condena al gerente a pagar tres indemnizaciones más, que totalizan 700.000 pesetas, a otros lesionados en el recital. Los hechos sentenciados ayer por el juez Juan Ramón Vallvé se remontan al 13 de abril de 1980, cuando la empresa Parques de Atracciones, S A, y Radio Barcelona (EAJ-1) acordaron celebrar un festival de música moderna en el que debía actuar el dúo Los Pecos. Según señala la sentencia, la responsabilidad del siniestro recae en los organizadores del festival, que no adoptaron las medidas de seguridad imprescindibles y que vendieron además un número excesivo de entradas, ya que se expedieron un total de 11.000 entradas para un local que tiene un aforo de 6.000 personas.

Asegura textualmente la resolución judicial que “el constante fluir de personas que deseaban penetrar en su interior, forzando y empujando a los que se encontraban dentro del recinto, devino informal, activa y violenta hasta originar la avalancha causante del luctuoso suceso”. Añade la sentencia que la causa del cambio de actitud de la muchedumbre, que “debía ser pasiva”, en “activa e incontrolada”, radicó en que “no se adoptaron medidas precisas” ni se contó con el número necesario de empleados del parque, ni con efectivos suficientes de las Fuerzas del Orden Público”.

Imprudencia temeraria
Esta falta de previsión es, según la sentencia, constitutiva de una falta de imprudencia temeraria, de la que es responsable el gerente del parque de atracciones, José Manuel Martín Olmedo, al que se condena a 18.000 pesetas de multa o, en su lugar, a 10 días de arresto. En la misma sentencia se condena al gerente a una reprensión privada. El juez, sin embargo, absuelve al director de Radio Barcelona, Manuel García Terán, ya que “si bien dicha entidad era la organizadora del festival, el lugar donde debía desarrollarse el mismo pertenecía a Parques de Atracciones, S A, y era dicha empresa la que debía cuidar del buen orden del espectáculo a través de las medidas conducentes para ello”. El acuerdo más espectacular y trascendente de la sentencia se refiere a las indemnizaciones. Al padre de la niña Marta Tormo Train, que falleció “por asfixia mecánica por sofocación”, se le otorga una indemnización de tres millones de pesetas. Según la sentencia, esta indemnización se da “tanto por el óbito en sí, como por las circunstancias en que el mismo se produjo y el dolor moral que ello causó a sus padres”. El juez concede también otras tres indemnizaciones. A la muchacha Encarnación Verdejo Pareja, que sufrió unas lesiones que tardaron 240 días en curar, se le concede una indemnización de 530.000 pesetas; a María Ángeles Rodríguez Ramos, de 16.000 pesetas; y a Carlos Caparrós Jiménez, de 64.000 pesetas. A los demás lesionados no se les concede ningún tipo de indemnización, por no haberse personado en las acciones judiciales.

La sentencia acaba señalando que la empresa Parques de Atracciones, S A, tendrá que hacer frente a estas indemnizaciones en el caso de que no lo haga el gerente, y que, en último lugar, la responsabilidad subsidiaria recaerá en la compañía aseguradora Omnia.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez.

El Tsjc ratifica que la concesión de las atracciones de Montjuic ya a caducado

El Periódico  Sábado  4 de abril de 1998

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dicto el 26 de marzo pasado una sentencia en que desestima el recurso contencioso administrativo, interpuesto por la concesionaria del parque de atracciones de Montjuic, contra la decisión del ayuntamiento de Barcelona de dar por vencido el contrato otorgado a la empresa que gestiona el complejo lúdico, parques de Atracciones, SA, según reveló ayer el primer teniente de alcalde, Xavier Casas. La ejecución de la sentencia implica que el parque actual se vea obligado a cerrar las instalaciones de aquí a pocas semanas o meses.

Casas, que compareció delante de los medios de comunicación con tal de explicar los acuerdos adoptados a la comisión de gobierno municipal que se hizo ayer, deja la puerta abierta al hecho de que, en el futuro, el espacio dedicado al actual parque de atracciones, pudiera ser destinado a otro uso. “Estamos estudiando todas las posibilidades”, indicó. El consistorio había dado por liquidada la concesión actual el día 30 de junio del año 1996, pero la empresa recurrió en contra de la decisión, argumentando que disponía de 253 días más. Es decir, hasta finales de septiembre de 1998, aludiendo a la supuesta “expropiación temporal de la concesión” con motivo de la celebración de actos festivos y deportivos que habían obligado a cerrar el acceso general del público a la montaña. Los tribunales han rechazado esta pretensión.

El primer teniente de alcalde también señaló que ayer mismo había ordenado a la dirección de la empresa del parque el cierre cautelar del Tren del Terror, la atracción de la cual salieron disparados dos usuarios el domingo pasado, a la espera de que una empresa especializada haga un dictamen sobre el estado de la atracción, que tiene 30 años de antigüedad y ha sido objeto de diversas modificaciones.

Recorte de prensa facilitado por Josep Manel Castro

El Parque de Atracciones de Montjuïc no se modernizará hasta tener asegurada su continuidad

El Periódico de Catalunya – 31 de Agosto de 1995

Plan para renovar el parque de Montjuïc

Las atracciones se modernizarán si se prorroga la concesión en 1998. El Ayuntamiento opta por mantener la instalación, pero no ha decidido cómo. El recinto ha perdido en un año el 30% de visitantes y está en números rojos.

Este año tendrá 300.000 visitantes menos que en 1994

Dos años de balance negativo. El parque de atracciones de Montjuïc cerró el ejercicio económico de 1994 con 12 millones de pesetas de pérdidas, que espera incrementar considerablemente en el balance de este año. El motivo de la aparición de números rojos en las cuentas de explotación es el descenso de visitantes, que desde el pasado mes de enero se ha cifrado en un 30% con respecto al año anterior. A lo largo de 1994 pasaron por las instalaciones 900.000 personas.

Este año, la previsión, siguiendo la tónica actual, es de 600.000. En lo que va de año han visitado Montjuïc 470.000 clientes, un 60% de ellos durante los meses de verano. La mayor parte de los visitantes son españoles, ya que los parques de atracciones nacionales son muy poco atractivos para los turistas que disponen de espectaculares recintos en sus países de origen.

La dirección de Montjuïc atribuye parte de esta pérdida de visitantes a la irrupción de la fuerte y dura competencia de Port Aventura y la curiosidad suscitada en los clientes habituales de este tipo de oferta.

El complejo de Tarragona compite con ventaja con el anticuado Montjuïc, que nació en 1965 ideado como un centro lúdico familiar próximo a los barrios más humildes de la ciudad.

La atracción estrella del complejo es el Boomerang, adquirida en 1992 por 700 millones de pesetas. Se trata de una gran montaña rusa que alcanza los 80 kilómetros por hora gracias a dos loopings, que resultan de juguete comparados con los del Dragon Kan de Port Aventura.

El competidor histórico del Tibidabo ocupa el cuarto puesto del ránking de visitantes entre todas las ofertas de la montaña olímpica. La instalación que recibió más visitantes en 1994 fue la Fira, con un total de 1.920.800 personas.

El anillo olímpico recibió 1,5 millones de personas y el Poble Espanyol una cantidad casi idéntica. En cuarto lugar aparece el parque de atracciones, con 900.000 entradas al recinto. Este puesto en el ránking de importancia en la zona caerá este año en picado, de la misma forma que las visitas al recinto recreativo. En total, cerca de diez millones de personas pasaron por la montaña de Montjuïc durante 1994.

El parque de atracciones de Montjuïc está redactando un ambicioso plan de modernización de sus instalaciones para convencer al Ayuntamiento de Barcelona y obtener una prórroga de la concesión, que caduca en octubre de 1998. Si finalmente el equipo de Pasqual Maragall decide mantener un recinto de este tipo en la montaña olímpica y la concesión recae en la actual empresa explotadora, el parque cerrará durante un tiempo para afrontar las reformas.

La gerencia del complejo está elaborando el proyecto empujada, también por las pérdidas económicas que se registraron por primera vez en el ejercicio de 1994 y que este año se esperan incrementar. El descenso de visitantes, causante de los números rojos, se debe fundamentalmente a que la oferta está dejando de ser atractiva al mismo ritmo en que queda anticuada. El gerente, José Manuel Martín Olmedo, lo tiene claro: “La gente está cansada de dar vueltas a lo mismo”.

Aunque algunas de las atracciones sobreviven a la inauguración de 1965, la empresa no invertirá ni una sola peseta en el lugar hasta que tenga asegurada la continuidad más allá de 1998 y en unas condiciones de rentabilidad aceptables, según explicó ayer el gerente.

Hasta el momento, el Ayuntamiento de Barcelona opta por la continuidad del parque, una vez descartado el traslado del zoológico a Montjuïc, debido a los desniveles del terreno. No obstante, los responsables municipales opinan que el complejo debe modernizarse a fondo.

La concejalía de Educación y Turismo, además, mantiene la tesis de que el hecho de que en Barcelona haya dos parques de atracciones, Montjuïc y Tibidabo, no significa necesariamente que se tenga que suprimir uno de ellos.

La adjudicación

El Ayuntamiento de Barcelona no decidirá de forma inmediata el futuro de las instalaciones recreativas. El área de Patrimonio del consistorio no iniciará hasta dentro de un año el informe técnico que determinará las bases del concurso para las empresas que opten a la concesión. Entre el establecimiento de las condiciones, que deben ser aprobadas en pleno municipal, y la apertura del concurso, pasará al menos un año y medio.

“Entonces veremos si nuestro interés por seguir con el parque se mantiene, ya que depende de muchos factores, entre otros el económico”, comenta Martín Olmedo. Actualmente, la empresa paga un 10% de la recaudación de taquilla al ayuntamiento. Si este porcentaje se mantiene o aumenta, tendremos que ver si salen los números, advierte el gerente.

Martín Olmedo mantiene su proyecto de renovación en el más estricto de los secretos, ya que ni tan siquiera los accionistas, entre los que está Carlos Galindo, con el 40% de las participaciones, tienen conocimiento del mismo. Lo único que ha trascendido es que las obras costarán más de mil millones de pesetas y supondrán la renovación de las atracciones, entre las que se incluirán juegos interactivos y de realidad virtual. Las novedades convivirán con la oferta clásica e inevitable de las montañas rusas y norias.

Otro de los objetivos es controlar los restaurantes y chiringuitos del parque, que tienen un contrato directo con el ayuntamiento. La intención es renovarlos y reducir considerablemente los precios para hacerlos más atractivos al visitante.

Martín Olmedo informará próximamente al consejo de administración del parque sobre su proyecto, que no será el definitivo hasta que el ayuntamiento apruebe las bases del concurso público.

Los problemas en los accesos a la montaña.

Uno de los aspectos que frenan las visitas al parque de atracciones de Montjuïc son los accesos a la montaña, según los directivos de la instalación. En transporte público sólo se puede llegar con la línea 61 de autobuses, el teleférico y el funicular. Los medios de transporte públicos son insuficientes cuando la montaña acoge grandes acontecimientos.

Además, muchos conductores desconocen los accesos con vehículo particular desde la Zona Franca. El distrito de Sants – Montjuïc propone para solucionar el problema, que la futura autoridad única del transporte público tenga en cuenta la integración del funicular de Montjuïc, cuya terminal de acceso se halla en la estación de metro de Paral.lel.

La taquilla del recinto recreativo se resiente considerablemente los días en que el acceso a Montjuïc se cierra por la celebración de acontecimientos deportivos o ciudadanos. Nos pasó con los Juegos Olímpicos y entonces lo entendimos, pero no puede ser que cada dos por tres haya una carrera que corte los accesos, se queja el gerente, José Manuel Martín Olmedo.

Esos días, añade, no viene ni un alma a subirse a las atracciones, y aquí están los 120 empleados con los brazos cruzados.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez