Parque de atracciones de Montjuic en construcción

Parque de atracciones de Montjuic en construcción.

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Es bonito rescatar imágenes del pasado que te recuerdan momentos felices. Hoy os compartimos una imagen de archivo que nos muestra cómo empezó todo o, mejor dicho, dónde empezó todo.

En la fotografía se aprecian los preparativos de lo que vendría a ser nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Es una foto muy interesante que corresponde al año 1965, cuando las atracciones que se ven en la imagen acababan de llegar de Venezuela, Estados Unidos y Alemania Occidental.

Tras su llegada en barco, los contenedores con las atracciones estuvieron en el puerto varias semanas hasta que, después de hacer el inventario de su contenido ante notario, los subieron al parque, que aún estaba en construcción.

Aquí en la imagen podemos observar la prisa que se dieron para empezar a montar las atracciones, ya que el nivel superior tenía que ser el primero en quedar listo para la inauguración, prevista para el verano siguiente.

Las atracciones

A lo lejos se pueden observar los Jets y la Noria, y, si os fijáis aún más, se puede ver lo que sería la antigua pista de karts de madera y justo detrás, el Loco Ratón.

El Zeppelin aún estaba sin montar y la montaña rusa, que más tarde quedaría a la izquierda, donde se ve la tierra, todavía no habría llegado.

Ese arco que se ve en primer lugar corresponde a una atracción llamada “UFO”, cuyas vagonetas se deslizaban de un lado al otro del arco mientras iban girando. Sinceramente, resultaba un poco mareante y, tras múltiples averías, fue retirado del parque al poco tiempo de su apertura.

Esos son los inicios del Parque de Atracciones de Montjuic, así empezó a latir ese espacio mágico en el que tantos y tan buenos momentos hemos disfrutado.

UFO

Colaboraciones: Jordi3D, Malifeta, Jaume Susany, Josep Pérez y Esther Bose

El parque de atracciones de Montjuich

El parque de atracciones de Montjuich. La Vanguardia 23/06/1966

Catorce hectáreas de tierras yermas convertidas en un incomparable centro de expansión.

El Parque de Atracciones de Montjuich, del que ya hablamos oportunamente cuando se iniciaba su construcción, ha entrado en funcionamiento.

Su instalación ha constituido una ingente obra de ingeniería, ya que por tener que asentarse sobre tierras de aluvión, hubieron de cimentarse una serie de muros para asentar el terreno.

El terreno del parque

Cerca de mil toneladas de tierra han sido removidas, han sido movilizadas gran número de máquinas excavadoras, apisonadoras y otros ingenios modernos especialmente concebidos para los grandes trabajos de obras públicas.

Canalizar los servicios, como agua y electricidad, esta última red alimentada por tres alternadores con una capacidad total de 5.000 kilovatios.

Buscar la solución paisajista, con paseos, escaleras jardines, singulares edificios y, naturalmente, una delicada distribución de las atracciones, una tarea delicadamente atendida.

Catorce hectáreas es la superficie actual del Parque de Atracciones de Montjuitch y, como puede estimarse, por las dificultades que tenido afrontar desde el primer momento motivadas por las condiciones del terreno, su instalación requirió una tenaz labor.

Todo ha sido resuelto y lo que ayer eran tierras yermas hoy es un amplio recinto de sugestivos atractivos, un incomparable centro de expansión y diversión, muy dignamente instalado y que honra a Barcelona.

El parque

El parque está tan lleno de detalles, muchos de ellos ultimándose.

Sus atracciones están delimitadas por zonas y el parque infantil está apartado de donde hay distracciones para adultos, quienes pueden escoger entre toda la gama de diversiones.

Las atracciones

Un tren miniatura recorre toda la cornisa del parque, en una extensión de línea de 500 metros en torno a las 40 atracciones, algunas de ellas gigantescas y muy espectaculares, buen numero de ellas desconocidas hasta ahora en España, y otras, de las que funcionan un número muy reducido en el mundo.

Los nombres ya son de por sí atrayentes: «zepelín», «loco ratón», «panamaricana», «satélite jet», «revoltillo», «cajas voladoras», «giróscopo» y otros muchos.

Todo instalado con esplendidez, pues únicamente la fachada de las «Cuevas del fantasma», pongamos por ejemplo, costará un millón de pesetas, entre material y mano de obra.

Tiendas y restauración

Los edificios dispersos por el recinto son obras arquitectónicas singulares y están destinados a cervecerías, snack-bar, refrescos, churrería, granja, restaurante, fotografía, tienda de «souvenirs» y a otras actividades.

El teatro al Aire Libre

Y al referirse a los edificios hay que hablar muy especialmente de dos de ellos: el Teatro al Aire Libre, con una capacidad de 2.150 personas sentadas y otras varias miles de pie, o sentadas en unas terrazas que rematan el edificio que dispone de un escenario triple y elevado, todo realizado con estilo muy moderno, aprovechando los últimos adelantos de la estereofonía para adaptarle la acústica adecuada.

Al fondo una escenografía natural, la gran panorámica de Barcelona.

Las Cuevas de Carmen Amaya

Las Cuevas de Carmen Amaya, de rico sabor andaluz, con una estatua de bronce de la genial artista, con sus jardines de ambiente arabesco, paredes blancas de cal, sus ventanas y lámparas de forja, el mosaico, tan clásico en el clima de las casas del sur de España, el imprescindible «tablao» y las mesas y sillas, un mobiliario que se ajusta a las pretensiones de una atmósfera inconfundible.

El entorno

El Parque de Atracciones de Montjuich forma un conjunto excepcional que ha venido a valorar el paraje de la gran montaña de Barcelona, completando los demás atractivos del lugar, como el Castillo, Mirador del Alcalde y Piscina Municipal.

Un rincón excepcional en la moderna Barcelona, cuya transformación total puede fácilmente apreciarse por la exposición retrospectiva que los servicios técnicos del Ayuntamiento han instalado con carácter provisional en uno de los edificios.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez