La caída de un imperio

La caída de un imperio. El Mundo – Lunes, 28 de septiembre de 1998 Elena Cuesta (Barcelona)

La caída de un imperio

Barcelona vista desde la noria, una de las atracciones del parque de Montjuic, que ayer cerró definitivamente (Domenec Umbert).

El Parque de Atracciones de Montjuïc en Barcelona, cerró ayer sus puertas para siempre, y ya nadie podrá volver a montar en su noria .

El Parque de Atracciones de Montjuïc en Barcelona ha agotado su última temporada estival. Ayer respiró el último halo de su vida. La noria, desde donde los enamorados divisaban la ciudad, el Ratón Loco, la atracción estrella, y las luces del teatro al aire libre se han cerrado para siempre.

Desde hoy ya nadie volverá a subirse a las atracciones, y el miércoles empezarán a desmontarse para convertirse en un amasijo de hierros y estructuras metálicas. Entre los cables y escombros quedarán los recuerdos infantiles de generaciones de barceloneses.

Pero para la empresa explotadora del recinto -Parque de Atracciones, S.A.-, con el montón de chatarra se va mucho más. Para ella, entre los cúmulos de hierro se cuelan las imágenes en las que el parque ejercía una verdadera atracción para los habitantes de esta área metropolitana. Montjuïc reinó en los 70. Pero la corona se le cayó hace tiempo.

A Antonio Verdugo, uno de los encargados, le dolía ayer el alma. «Vamos a dejar perder un parque emblemático. No creo que se tenga que cerrar». Pero todo lo emblemático que tenía el parque se fue perdiendo con el paso del tiempo, que avanzó al mismo paso que la decrepitud.

Ayer fue uno de esos días en que se pudo percibir más que nunca la caída de un imperio de la diversión. Aunque había más gente de lo habitual -lo decían los mismos trabajadores- el vacío reinaba en la última jornada.

Se veía gente paseando, disfrutando de un día soleado y una atmósfera cristalina que las fuertes lluvias han dejado tras de sí. Pero muchas atracciones se ponían en marcha con dos o tres personas en sus lomos, ofreciendo un espectáculo desolador.

Y sus motores rugían después de un buen rato parados, a la espera de recibir a algún huésped que hiciera olvidar que la soledad, además del óxido, se ha adueñado de las viejas máquinas. La empresa explotadora no había invertido en renovaciones.

Sabía que el parque tenía los días contados. No valía la pena modernizarse para morir. Lejos en el tiempo quedan aquellas épocas en las que las largas colas se apoderaban de las atracciones más espeluznantes y vertiginosas.

Pero para algunos visitantes, el cierre fue una sorpresa. «¿Qué? Me dejas chafada», respondió Vicenta cuando se le preguntó su opinión acerca del cierre. «Pues es una lástima», acertó a decir después de conocer la triste noticia. «Es verdad que lo han tenido un poco descuidado, pero no entiendo por qué lo cierran», se lamentó.

Mari Carmen, que sí sabía que ayer era el último día del parque de atracciones, lo tenía muy claro: «Lo han dejado morir». Estaba sentada en un banco con su suegra, esperando a que su hijo y su marido bajaran de la noria.

Alejandro también era consciente de que pisaba el parque de atracciones por última vez. «Me parece una barbaridad y una pena», decía. Para Alejandro la idea de cerrar el lugar es un plan preconcebido por el Ayuntamiento, «que no le tenía mucha simpatía a la empresa». De hecho, sus últimas relaciones las vivieron en los tribunales.

El Ayuntamiento de Barcelona sostenía que la concesión acababa en 1996. Pero la empresa explotadora se resistía a abandonar las 15 hectáreas de la cúspide de la montaña después de 30 años. Al final, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña le dio la razón al Ayuntamiento y el juez dictó la sentencia de muerte del parque.

La pena capital se cobra el trabajo de 66 empleados. Ayer atendían las atracciones y sonreían a los niños felices -con sonrisas ajenas al cierre- por última vez. Después, el paro. «Yo voy a seguir estudiando, no sé qué harán los demás», declaró uno de los empleados. Otro se mostró más acorde con el último día de faena.

«Nos han pagado una indemnización mínima. Hemos tenido que luchar para conseguir lo que marca la ley».

Tenía tiempo para hablar largo y tendido. La atracción que atendía, Boomerang, parecía que estuviera cerrada. Y eso que llegó a ser una de las atracciones reina, de aquellas en las que se sueltan gritos cuando el vagón se desliza por unos raíles que dibujan piruetas en el aire, dejando la cabeza boca abajo. Boomerang desaparecerá físicamente, pero miles de barceloneses la inmortalizaron con sus fotografías, hoy ocultas en los álbumes familiares.

Ajenos al cierre, una manada de gatos vagaba libremente por los caminos y las escaleras. Los mininos no lo saben, pero dentro de unos días tendrán menos lugares en los que refugiarse. Para ellos, el cierre también tendrá sus consecuencias emocionales.

Recorte de prensa La caída de un imperio, editado por Josep Pérez.

El Parque de Montjuic abrirá este verano

El Parque de Montjuic abrirá este verano. El Periódico   Lunes, 27 de mayo de 1996 M. Eugenia Ibáñez (Barcelona)

El Parque de Montjuic abrirá este veranoEl Parque de Montjuic abrirá este verano. El parque de atracciones de Montjuic, ayer.

Las bases del concurso para la renovación de la concesión estarán redactadas en octubre.

El Ayuntamiento sacará a concurso las atracciones del parque de Montjuic, si bien, el actual concesionario continuará con su explotación hasta finales de año.

La decisión municipal de aceptar el inicio de la temporada de verano de las instalaciones pone fin temporalmente a un contencioso en torno a la fecha de caducidad de la concesión, que ha hecho peligrar la apertura del recinto durante la temporada estival.

Con este acuerdo tácito, el próximo 22 de junio las atracciones abrirán de nuevo sus puertas, a la espera e tiempos mejores.

La redacción de las bases del concurso estará lista en octubre próximo.

El ayuntamiento quiere acelerar al máximo todos los trámites para evitar que un parón en la actividad del parque se salde con la degradación de las diez hectáreas del recinto.

El concurso que se convoque tendrá como objetivo la renovación a fondo de las atracciones, obsoletas por falta de renovación a lo largo de los últimos 30 años.

El gerente de la actual concesionaria, José Manuel Martín Olmedo, acepta la necesidad de una renovación integral del parque, “desde las atracciones hasta las conducciones eléctricas”, y se muestra dispuesto a llevarla a termino “si el ayuntamiento nos garantiza la continuidad en la concesión”.

Olmedo no quiere hacer pública cual será la opción que tome su empresa en caso de que el ayuntamiento convoque un nuevo concurso de adjudicación abierto o concurso de ideas.

El gerente se limita a lamentar la lentitud que, en su opinión, ha evidenciado el ayuntamiento en las negociaciones.

La fecha límite

La empresa que explota las atracciones de Montjuic consiguió la concesión en 1966 por un periodo de 30 años.

A la hora de calcular el año de vencimiento, la empresa ha descontado todos aquellos periodos en los que el parque, y en consecuencia las atracciones, debieron cerrarse por diversos motivos: carreras ciclistas, motociclísticas y Juegos Olímpicos, entre otros.

Con la aplicación de estos elementos correctores, la fecha de vencimiento de la concesión tiene una diferencia en torno a los 200 días.

A partir de junio de 1996, según un portavoz municipal, la posibilidad de acumular los días de cierre de Montjuic no figura en la concesión.

A principios de año, el ayuntamiento envió un requerimiento a la empresa advirtiéndola del termino de la concesión el próximo mes de junio.

La no aceptación de esa fecha por la concesionaria y su decisión de llevar a los tribunales la reclamación de 200 días podía llevar a un largo contencioso que complicaría aun mas la renovación del parque de atracciones y su adaptación a los gustos actuales.

El ayuntamiento optó finalmente por aceptar la prórroga por vía del silencio e iniciar los trámites para convocar el concurso que suponga la renovación total del viejo parque de atracciones.

La Generalitat insta a reparar el teleférico

La dirección general de Transportes de la Generalitat ha requerido a la empresa Teleféricos Barcelona SA, concesionaria del aéreo del puerto, para que antes del 31 de diciembre próximo, inicie la reforma de las torres de Jaume I y San Sebastià.

El director general de transportes, Enric Tico, ha advertido a la empresa que, en caso de que en el plazo citado no hayan comenzado las obras, se abrirá un expediente de caducidad de la concesión.

El teleférico del puerto dejó de funcionar el 28 de enero de 1995 por una orden de la Direccion General de Transportes, a la vista del peligro y los daños que podía causar el deterioro de las instalaciones.

Teleféricos Barcelona – que pertenece al mismo grupo empresarial que la concesionaria del parque de atracciones de Montjuic – inició meses después un proyecto de restauración del vehículo aéreo y de las dos torres de Jaume I y San Sebastià, gracias a una subvención europea.

A la espera de que el estudio concrete definitivamente el costo de la restauración, la inversión podría superar los 400 millones de pesetas.

En los últimos días, la empresa ha realizado trabajos de mantenimiento en el aéreo, con el fin de que el largo periodo de inactividad no aumente su degradación.

Recorte de prensa El Parque de Montjuic abrirá este verano facilitado por Josep Manel Castro editado por Josep Pérez.