Volviendo al Parque de Atracciones de Montjuic
2 minutos de lectura
¡Hola a todos! Hoy quiero compartir con vosotros un viaje nostálgico y emocionante al icónico Parque de Atracciones de Montjuic, un lugar que muchos recordamos con cariño y que forma parte de la historia y la cultura de Barcelona. Este post está inspirado en un programa de radio conducido por nuestro querido colaborador, Jose Luis Sierra con el titulo: Volviendo al Parque de Atracciones de Montjuic, nos ha llevado a recorrer sus memorias del parque, evocando sus sonidos, sus conciertos y mucho más.
Historia del Parque de Atracciones de Montjuic
El Parque de Atracciones de Montjuic abrió sus puertas en 1966 y rápidamente se convirtió en uno de los destinos favoritos para las familias y jóvenes de Barcelona. Situado en la montaña de Montjuic, el parque ofrecía una vista panorámica impresionante de la ciudad, lo que añadía un toque mágico a la experiencia.
Durante sus años de funcionamiento, el parque albergó una gran variedad de atracciones, desde montañas rusas y carruseles hasta espectáculos en vivo y áreas de picnic. Fue un lugar donde se crearon innumerables recuerdos, especialmente durante las décadas de los 70 y 80, cuando el parque vivió su época dorada.
Recuerdos y sonidos inolvidables
En su programa de radio, Jose Luis Sierra nos transporta a aquellos días gloriosos con sus descripciones vívidas de los sonidos que inundaban el parque. Desde el bullicio de la gente, los gritos de emoción en las atracciones, hasta la música alegre que llenaba el aire, cada sonido evocaba un sentimiento de alegría y aventura.
Los conciertos en el parque
Uno de los aspectos más memorables del Parque de Atracciones de Montjuic fueron los conciertos que se celebraban allí. Muchas bandas y artistas reconocidos de la época actuaron en el parque, convirtiéndolo en un epicentro de la música y el entretenimiento en Barcelona. Estos conciertos no solo ofrecían una experiencia musical inolvidable, sino que también reunían a personas de todas las edades y rincones de la ciudad, creando un sentido de comunidad y celebración.
Un homenaje musical
Para cerrar con broche de oro su programa de radio, Jose Luis Sierra nos regala una emotiva interpretación de una canción de Leonardo A. Esta interpretación no solo rinde homenaje a la música que una vez llenó el parque, sino que también nos recuerda la pasión y la creatividad que siguen vivos en nuestros corazones.
El legado del parque
Aunque el Parque de Atracciones de Montjuic cerró sus puertas en 1998, su legado perdura. Hoy en día, el lugar sigue siendo un sitio de interés, y muchas personas aún recuerdan con cariño los momentos especiales que vivieron allí. Las historias y recuerdos de aquellos que visitaron el parque siguen siendo un testimonio del impacto duradero que tuvo en la comunidad.
Volviendo al Parque de Atracciones de Montjuic


El otro día, haciendo memoria, recordaba la emoción al comprar el ticket de entrada al parque y subir las escaleras como un poseso, como si las atracciones fueran a desaparecer. Recuerdo unos espejos que distorsionaban la imagen y una atracción en la que la gente caía en posición vertical sujeta en una especie de cabina. También me acuerdo de la noria y de unos aviones que no paraban de dar vueltas. La última vez que estuve fue para asistir a un concierto de la Pantoja; mi querida abuela quería verla y allá que fuimos toda la familia.
Lo cierto es que, por aquellos años, Montjuic y el Paralelo formaban un maravilloso binomio con el Parque, el Molino, las atracciones Apolo, los teatros y cabarets, y toda esa gente venida de fuera que configuraban un barrio maravilloso y entrañable, ejemplo de convivencia entre diferentes culturas.
Muchísimas gracias a todos los que hacen posible esta página.
¡Qué hermoso comentario! Nos alegra mucho que hayas compartido tus recuerdos con nosotros. Las experiencias que describes evocan la magia y la emoción de aquellos tiempos. Los espejos que distorsionaban la imagen y las atracciones icónicas como la noria y los aviones son memorias que muchos de nosotros también atesoramos.
Tu relato del concierto de la Pantoja con tu abuela y la descripción de Montjuic y el Paralelo como un binomio perfecto de cultura y entretenimiento realmente capturan la esencia de la época. Es fascinante cómo estos lugares se convirtieron en puntos de encuentro para diversas culturas y estilos de vida, creando un entorno vibrante y acogedor.
Gracias por tus amables palabras y por traer a la vida esos recuerdos tan especiales. Este tipo de historias son las que hacen que nuestra comunidad siga creciendo y manteniendo viva la memoria de esos años maravillosos. ¡Esperamos seguir compartiendo más memorias juntos!
Mil gracias por mantener esta entrañable memoria de aquel maravillosos parque. Puedo decir que las ilusiones, la fantasía y el romanticismo que generó en mi ese lugar son uno de mis mayores refugios frente a la realidad adulta. Recuerdo muy bien que tan solo ver la gran noria iluminada por la noche desde la Via Laietana u otro lugar, ya me hacía soñar con ese mundo de juegos, emoción y aventuras.
A estas alturas ya sé, que los únicos paraísos son los paraísos perdidos.
Un afectuoso saludo.
Muchísimas gracias por tus palabras. Me emociona saber que este pequeño rincón ayuda a mantener viva la memoria de aquel parque que tantos sueños despertó en nosotros. Lo que cuentas sobre ver la noria desde la Via Laietana es precioso… ese brillo lejano que encendía la imaginación y nos prometía un mundo distinto, más amable y lleno de magia.
Tienes toda la razón: hay lugares que, aunque ya no existan físicamente, siguen siendo refugio en el alma. Y sí… quizá los únicos paraísos verdaderos son, como dices, los que hemos perdido. Pero compartirlos así, entre quienes los sentimos igual, los mantiene un poco más cerca.
Un abrazo muy sentido y gracias de nuevo por compartir tu recuerdo.
Hola,
Hoy tengo 46 años y mis padres, mi tia y mi abuela me llevaron al parque de Montjuic muchas veces. Seguramente yo hubiera ido el triple de veces en lugar de hacer otras cosas, pero no tenía poder de decisión. Y también me lleveban al Tibidabo a veces.
Este video y todos los que encuentro me parecen maravillosos, tengo muchos recuerdos yel fin de semana pasado mi hijo montó en Ciclón por primera vez. La montaña rusa «vieja» de Montjuic sigue activa en el PP’s Park de Platja d’Aro, junto con la montaña rusa infantil y creo que el barco «Mississipi» que también fueron reciclados de Montjuic.
Varias veces he vuelto a pasear por los jardines que fueron el parque es maravilloso. Por supuesto tengo el pase anual del Tibidabo pero me encantaría poder seguir disfrutando de Montjuic, tenía atracciones geniales y era algo menos montañoso/cansado que el Tibidabo.
Mi atracción favorita era el «torsión» con cuatro brazos y cuatro vagonetas en cada brazo. Como te aceleraba a cada giro me parecía genial. Nunca pude disfrutar de las atracciones fuertes del parque, era pequeño y un poco cobarde, y aun así disfrutaba del parque enormemente.
Muchas gracias por cada trocito de recuerdo que hay en esta página. Maravilloso.
Qué bonito leer recuerdos así, y además compartidos ahora también con tu hijo. Tiene algo especial pensar que pudo subir al Ciclón tantos años después y que una parte de Montjuïc siga todavía viva en Platja d’Aro. Mucha gente ni siquiera sabe que varias atracciones encontraron allí una segunda vida.
También entiendo perfectamente lo que dices del parque: Montjuïc tenía un ambiente muy distinto, más cercano, más cómodo para pasear y con una personalidad muy especial. El Tibidabo tiene su magia, pero Montjuïc tenía algo difícil de explicar a quien no lo vivió.
No hacía falta subir a las atracciones más fuertes para disfrutar el parque, porque incluso siendo pequeño o algo prudente, el ambiente ya hacía que la visita fuese una aventura.
Muchas gracias por compartir tus recuerdos y por valorar el trabajo de la página. Comentarios así ayudan a mantener viva una parte de la historia de Barcelona que merece ser recordada.
Creo que Montjuïc debería haberse reformado. Barcelona tiene capacidad para contar con dos parques de atracciones, pero quienes estaban en el poder decidieron otro camino sin tener en cuenta la opinión de gran parte de la ciudadanía, como ocurre en muchas ocasiones. Entre los responsables políticos de aquella época estaban el entonces alcalde de Barcelona, Joan Clos, y el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol.
Es una opinión compartida por muchas personas que conocieron el parque. Sin embargo, también conviene recordar que las decisiones sobre el futuro de Montjuïc no dependieron únicamente de una o dos personas, sino de un conjunto de factores políticos, económicos y urbanísticos que se desarrollaron durante varios años.
Con el paso del tiempo es fácil debatir si existían alternativas mejores, como una profunda reforma o una modernización del parque. Lo que parece indiscutible es que su cierre dejó una huella importante en la memoria de Barcelona y sigue siendo un tema que despierta interés y nostalgia décadas después.
Intereses comerciales llevaron al cierre de Montjuïc, gracias a las decisiones de los políticos de la época del PSC y CiU.
Es una opinión respetable y, sin duda, las decisiones políticas de la época influyeron en el futuro de Montjuïc. Sin embargo, el cierre fue el resultado de varios factores: cambios urbanísticos, cuestiones económicas, necesidades de inversión y la evolución del modelo de ocio de la ciudad. Reducirlo únicamente a un partido o a una coalición política probablemente simplifica una realidad bastante más compleja.