El Parque de Atracciones de Montjuic disponía de un gran número de atracciones familiares, llegando incluso a tener la montaña rusa más grande del país.

Vikingo (1987-1998)

El Vikingo (1987-1998) fue una de las últimas atracciones que se añadieron al Parque de Atracciones de Montjuic, únicamente seguida por el Boomerang, que fue la última adquisición que se hizo para el parque.

Se ubicó en la planta superior del parque y, aunque sencilla en apariencia, la atracción del Vikingo causó gran sensación porque viajar en ella, con sus constantes subidas y bajadas, hacia delante y hacia detrás, viendo las caras de emoción del resto de pasajeros, era impresionante.

Vikingo (1987-1998)

El nudo en el estómago, su característico sonido al desplazarse, la vibración de sus vías y el aire en la cara, convertían un viaje en el Vikingo en un momento especial para disfrutar con los amigos o en familia.

Datos técnicos e historia de El Vikingo

La empresa fabricante del Vikingo fue SAFECO, empresa española ubicada en Zaragoza y dedicada a la fabricación de atracciones.

Creada en acero y con una altura de 23 metros, esta atracción consta de una estructura sencilla en forma de V, cuya fuerza reside únicamente en las fuerzas positivas que confluyen en la curvatura de su base, sin verse afectada por fuerzas laterales.

Por sus dos vías circulan dos trenes, en sentido contrario, y cada uno de ellos tiene capacidad para 24 pasajeros.

Vikingo (1987-1998)

Cada tren dispone de dos vagonetas con capacidad para 12 personas cada una. Los asientos están dispuestos de tres en tres, y de forma que los pasajeros estén sentados unos frente a otros, viéndose las caras.

El lanzamiento de los trenes se produce mediante colina de elevación por cable y la altura mínima que se requiere para poder subir a esta atracción es de 1,4 metros. El trayecto está pensado para unos dos minutos de duración y el sistema de sujeción, es mediante barra manual con cierre magnético, bajo el regazo.

Vikingo (1987-1998)

Curiosidades y anécdotas de El Vikingo (1987-1998)

Como casi todas las atracciones, el Vikingo también tiene una historia que contar, anécdotas curiosas que van ligadas a su existencia.

En primer lugar, cabe destacar que se trata de una atracción única.

Es la única montaña rusa fabricada por Safeco, que no creó ninguna más, ni de este tipo ni de ningún otro, por lo que no existen réplicas de esta atracción.

Vikingo (1987-1998)

Se creó, como nos comenta un ex trabajador del parque, Antonio Jiménez, de forma muy artesana, ya que se hizo, pieza a pieza, dentro del propio recinto del Parque de Atracciones de Montjuic.

Según Antonio, manejar esta atracción era bastante divertido, a la vez que ruidoso.

Vikingo (1987-1998)

Se da la circunstancia también de que el Vikingo guarda similitud con una atracción, Half Pipe, creada 16 años después por el fabricante Intamin, en Finlandia.

Half Pipe

Ubicación actual de El Vikingo

Tras el cierre del Parque de Atracciones de Montjuic, el Vikingo fue vendido y trasladado al Parque de Atracciones de Zaragoza, donde permanece actualmente y en el que sufrió una impresionante tematización, pasando a convertirse en Ramsés.

Ramses

¿Tienes información sobre esta atracción?

Si quieres añadir algún detalle o anécdota sobre Vikingo (1987-1998), puedes ponerte en contacto con nosotros mediante email dirigido a: webmaster@achus.com

Zepelín (1966-1973)

El Zeppelin o Zepelín, fue una atracción de la primera época del Parque de Atracciones de Montjuic (1966-1973), adquirida de segunda mano con más de treinta años de funcionamiento y que permaneció allí hasta 1973 aproximadamente.

Situado en el nivel superior del parque, el Zepelín consistía en una atracción del tipo carrusel, con un tronco central giratorio del cual emergían cuatro brazos longitudinales y abatibles. De sus extremos colgaban unas cestas o góndolas que representaban un zepelín con su cabina.

Zepelín 1968
El Zepelín sobre 1968, en todo su esplendor.

Descripción del Zepelín (1966 -1973)

La atracción descansaba sobre una estructura circular rodeada de escalones en todo su perímetro, y que facilitaban el acceso a las góndolas.

El tronco central, de ocho caras, disponía de unos plafones donde se representaban monumentos de Barcelona como la Sagrada Familia, Colón o el propio escudo de la ciudad, y también motivos representativos de otras ciudades, como la Torre Eiffel.

En la parte superior de estos plafones había otros más pequeños, decorados con símbolos aeronáuticos o logotipos de compañías aéreas.

Coronaba el tronco una gran estructura metálica esférica, recubierta de lona roja y remarcada por una serie de meridianos que llevaban dispuestas bombillas en línea.

Las cuatro góndolas, pintadas de colores diferentes, disponían cada una de 8 plazas distribuidas en asientos dobles dispuestos en 2+2, de manera que la mitad de asientos estaba enfrentada a la otra mitad, y se accedía a ellos desde dos portezuelas situadas en el lateral interior de la góndola.

Todas las cestas o góndolas disponían de una línea de bombillas en los laterales exteriores.

Cada una de ellas tenía en su parte superior una cubierta metálica con la forma de un globo Zepelín, sujeta a la misma estructura. Salvando las proporciones entre la barca y el globo, hay que decir que ambos estaban muy cuidados en sus detalles y decoración.

Inauguración del parque en 1966
Inauguración del parque en 1966, el Zepelín todavía no estaba redecorado del todo.

Funcionamiento y características del Zepelín (1966-1973)

Al ponerse en marcha la atracción, empezaba a girar lentamente en sentido contrario a las agujas del reloj, al mismo tiempo que los brazos levantaban las góndolas. Mantenían esta posición durante toda la marcha hasta poco antes de detenerse, momento en el que las cestas volvían a descender hasta la posición inferior.

Sus  movimientos eran lentos y suaves, incluido el giro, que resultaba ideal para disfrutar del paisaje circundante con tranquilidad.

El Parque de Atracciones de Montjuic gozaba de una situación privilegiada con respecto a la ciudad, por lo que se podía disfrutar de una magnífica panorámica del skyline de Barcelona durante el trayecto.

La enorme esfera roja que coronaba la atracción la hacía visible desde muchos puntos de la ciudad, y era una referencia rápida para situar el parque desde lejos.

El broche de oro lo ponía la iluminación de la esfera y de las góndolas, que  daba a la atracción un aspecto especial, casi mágico, al anochecer.

El Zeppelín durante su montaje
El Zeppelín (1966-1973) durante su montaje, poco antes de la inauguración del parque y mostrando aún la decoración original con la que vino de Hannover.

Historia del Zepelín y su construcción

El Zepelín fue construido en Hannover (Baja Sajonia, Alemania) en 1930, en pleno auge de este sistema de transporte, orgullo de Alemania. El constructor fue el industrial Hugo Haase, uno de los primeros fabricantes de atracciones mecánicas de Europa.

Fue el primero que aplicó la electricidad en las atracciones de feria y patentó diversas máquinas, incluido uno de los primeros modelos de autos de choque.

Uno de sus desarrollos fue la atracción denominada Zeppelin Weltflug, que podríamos traducir como “Vuelta al mundo en Zepelín”.

Originalmente, la esfera superior iba recubierta con una lona en la que estaban representados los contornos de los continentes, imitando así al globo terráqueo.

Puesto que las góndolas giraban alrededor de la esfera, disfrutar de un viaje en la atracción cobraba el sentido figurado de “dar la vuelta al mundo”.

El Zepelín de Hugo Haase
El Zepelín de Hugo Haase que estuvo funcionando en Inglaterra, en el Ramsgate Park durante los años 30.

El Zepelín (1966-1973). Una atracción con sólo tres unidades

Que se sepa, Hugo Haase construyó sólo tres unidades del Zeppelin Weltflug, dos de las cuales funcionaron en Alemania, y una tercera fue a Inglaterra.

Este último se diferenciaba ligeramente de los otros dos por algunos detalles en las góndolas y estructura, pero especialmente, porque giraba en el mismo sentido de las agujas del reloj, al contrario que las otras dos unidades.

Se sabe que estuvo instalado en el Ramsgate Park, en la costa sur de Inglaterra desde el año 1932 y posteriormente fue al Fleixstowe Park, un poco más al norte.

Ocasionalmente viajó para participar en la Exposición Internacional de París de 1937, volviendo otra vez a Inglaterra y funcionando probablemente hasta la segunda guerra mundial.

De las otras dos unidades, se sabe que una estuvo funcionando casi ininterrumpidamente en el Oktoberfest de Munich entre 1930 y 1978.

Ese mismo año es en el que probablemente se dio de baja la atracción, debido a su antigüedad.

Zepelin ride
Hannover Hugo Haase

La última unidad referida estuvo funcionando en Hannover, en el parque de atracciones que había fundado el propio Hugo Haase, desde 1930 hasta 1963, época en la que allí se le perdió la pista.

Curiosamente, es el mismo año en el que J.A. Borges Villegas inició los primeros contactos con el ayuntamiento de Barcelona para la construcción de un parque de atracciones.

El Zepelín en Oktoberfest de Munich
El Zepelín que estuvo funcionando en el Oktoberfest de Munich, se ve aquí en una imagen de 1955.

La llegada del Zepelín a Barcelona

Según consta en la documentación de los agentes de aduanas, el Zeppelín llegó a Barcelona el 23 de agosto de 1965 desde la entonces República Federal Alemana.

La atracción, desmontada y distribuida en varios contenedores, permaneció en el Parque de Atracciones de Montjuic durante las obras de construcción.

Finalmente fue montada otra vez y parcialmente redecorada, in situ, del modo ya descrito, ya que llegó con las decoraciones anteriores.

Montaje del Parque de Atracciones de Montjuic
Montaje del Parque de Atracciones de Montjuic

Esta reforma se fue haciendo muy gradualmente, como demuestran algunas fotografías, puesto que la atracción no tuvo la decoración completa hasta después de haberse inaugurado el parque.

El Zepelín que estuvo funcionando en Hannover
El Zepelín que estuvo funcionando en Hannover y la misma unidad que vino a Barcelona. Aquí lo vemos en el Vergnügungspark en los años 50. Obsérvese que todavía conservaba la lona original que imitaba el globo terráqueo.

Una atracción que no atraía

A pesar de su imagen mítica, el Zepelín no fue una atracción de mucho éxito. La poca emoción que proporcionaba en sí misma y su lentitud, contrastaban abiertamente con otras atracciones del parque, mucho más emocionantes y que los barceloneses no habían visto hasta entonces.

Otro motivo que no ayudó a su popularidad fueron sus continuas averías, provocadas por su antigüedad y desgaste. Según parece, la escasez de mecánicos especialistas en este tipo de máquinas hizo que permaneciera parada por períodos prolongados de tiempo.

La suma de todos estos factores hizo que se tomara la determinación de darla de baja definitivamente, cosa que se llevó a cabo hacia el año 1973.

Textos: Zepelín (1966-1973) realizados por Jaume Susany, editados por Esther Bose y Josep Pérez.

Agradecimientos: La elaboración de esta ficha no habría sido posible sin las aportaciones de Fred Blachswitz, Kevin Scrivens.

Circuito Le Mans

Circuito Le Mans

El circuito Le Mans es una atracción que estuvo en el Parque de Atracciones de Montjuic únicamente durante sus primeros años de vida.

Más que una atracción, se trataba de un espectáculo circense, que se realizaba bajo una gran carpa situada frente a Fotos Matarranz, cerca de Cuadros Pinta y justo debajo, se encontraba el restaurante de Carmen Amaya.

Circuito Le Mans

El misterio del Circuito Le Mans

Poco se sabe de esta atracción que pudimos disfrutar sólo durante un breve periodo de tiempo.

Ni siquiera hemos podido determinar la fecha exacta de su estancia en el Parque de Atracciones de Muntjuic, y lo que sabemos de este espectáculo es gracias a colaboradores de nuestras páginas que, buscando en sus recuerdos, nos contaron algunas anécdotas.

Bajo la carpa de Circuito Le Mans, la emoción  estaba a cargo de un piloto acrobático que hacía las delicias del público. Subido a su potente moto, una Bultaco Matador, moto muy apreciada en aquellos tiempos, recorría las paredes de la carpa a gran velocidad.

El rugido del motor y la velocidad a la que se desarrollaba el espectáculo hacían subir la adrenalina y disfrutar de unos momentos de gran intensidad.

Lástima que las circunstancias no propiciaron la permanencia de esta atracción en el parque…

Vista aérea del Parque de atracciones de Montjuich

La triste historia del piloto de Le Mans

El piloto se llamaba Fernando Abreu (o Obreu, no está muy claro el apellido), y era portugués.

Se dice que tenía un carácter complicado y, unido esto a los accidentes que a menudo sufría, a veces desaparecía durante días (bien por las lesiones o porque se marchaba a su país) y se debían suspender los pases de las diferentes sesiones.

El caso es que el espectáculo estaba supeditado a todas estas circunstancias que, finalmente, hicieron que el número circense desapareciese para dejar paso a la pista de autos de choque pequeña.

Tras una de estas “desapariciones” que protagonizaba, no regresó, nadie volvió a saber nada de él.

Ni siquiera se llevó sus cosas. Allí quedó tirada su moto durante mucho tiempo, nadie la tocó ni hubo manera de contactar con él. También quedó el entoldado, ya sin albergar espectáculo alguno, prácticamente hasta su desmontaje para colocar la atracción que lo sustituyó.

Un pequeño misterio, como otros tantos que esconde nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

En esta instantánea de 1970, se puede apreciar que no aparece el techo de la carpa del Circuito Le Mans.

A continuación y para terminar, os compartimos un pequeño vídeo donde aparece el piloto Fernando durante el espectáculo que protagonizaba en el Parque de Atracciones de Montjuic.

Es el único archivo de vídeo que hemos podido conseguir de este espectáculo circense del que tan breve especio de tiempo pudimos disfrutar.

Editado por Josep Pérez y Esther Bose, con aportaciones en los foros y redes sociales de Malifeta, Nada84 y Josep Soler.