Montjuich y la Feria

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Montjuich y la Feria – La Vanguardia 13/06/1963  Jaime Buesa

PASADO Y FUTURO DE UN PARQUE

A la sombra de la Exposición Universal de 1888 nació años más tarde, en el mismo parque de la Ciudadela donde aquélla estuvo instalada, y ocupando uno de sus palacios, la I Feria de Muestras de Barcelona, inaugurada el 24 de octubre de 1920.

Cinco Ferias de Muestras se sucedieron en años consecutivos, hasta que en 1925 se suspendieron ante los magnos preparativos de la Exposición Internacional de 1929.

Apagados los ecos de ésta, surge de nuevo a su sombra una segunda etapa ferial.

En el Montjuich urbanizado y convertido en el mejor parque de la ciudad, en los palacios ya vacíos de la Gran Exposición se instalaría la VI Feria de Muestras, el 3 de junio de 1933, y a ésta seguirían la VII la VIII y la IX edición correspondientes, respectivamente, a los años 34, 35 y 36.

Dirigiría esta etapa don José Grant como director y don Magín Vilardell como tesorero.

Y de nuevo se abre un paréntesis en la celebración de la feria muestrario durante la guerra civil española y años siguientes, hasta que en 1942 comienza la tercera y más larga etapa, la actual.

LA FERIA Y SU PROYECCIÓN

Así como la Feria nace de la necesidad de mantener mercados y compradores captados por la Gran Exposición que primordialmente es un puro exponente de la civilización, cultura y economía de los países concurrentes a ella, también la Feria tiene su secuela de efectos y una gran influencia sobre el lugar que ocupa, el cual se revaloriza y prospera.

Cierto es que, tras la Exposición del 29, poco a poco, el parque de Montjuich fue perdiendo su calidad de centro y polo de atracción de propios y extraños, que durante la celebración de aquella muestra internacional tuvo.

Abandonados los palacios que albergaron lo mejor de las naciones patrocinadoras, el parque fue cayendo en el olvido al carecer de un motivo vivo de atracción y curiosidad.

Contribuyeron definitivamente a este abandono los aciagos años del 36 al 39, durante los que instalaciones y edificios quedaron prácticamente arruinados en su mayoría; desaparecieron las cañerías de cobre y plomo de fuentes y cascadas, las estructuras y techumbres de los palacios quedaron seriamente averiadas.

En fin, se entró en un período que debía durar hasta muy avanzados los años cuarenta, en el que Montjuich quedó prácticamente abandonado.

REVALORIZACIÓN DE MONTJUICH

A partir de 1942, bajo la dirección de don Federico Barceló, que había dirigido ya la Feria del año 20, se inicia de nuevo una nueva etapa con la X Feria de Muestras.

Los palacios que ocupa y sus alrededores se comienzan a restaurar poco a poco.

Cuando el nuevo recinto se amplía, la reconstrucción avanza. Primero luces, luego fuentes, estatuas, balaustradas, jardines, pavimentos, van recobrando su primitivo aspecto.

Ha surgido en Montjuich un centro de gran atracción al que seguirán otros.

El Ayuntamiento inicia un gran esfuerzo para atraer de nuevo las gentes a su parque máximo.

Es innegable que de la simbiosis Ayuntamiento-Feria renace Montjuich de sus ruinas.

La Corporación municipal ayuda a la Feria y de la afluencia de gentes a ésta y de la curiosidad que despierta, nace la necesidad de la revalorización del parque.

A VEINTIÚN AÑOS VISTA

Hoy, a veintiún años vista de este tercer renacimiento, el recinto ferial posee un nuevo foco de atracción equiparable a los que en estos años se han ido creando.

Junto a un Teatro Griego completamente renacido, unos museos como el románico y el arqueológico, un «Pueblo Español», un castillo, unas pistas de carreras usadas con frecuencia en competiciones motoristas y del pedal, terrenos deportivos, un recinto, en fin, que atrae al público por si mismo y por los festivales que en él se organizan, ha surgido el novísimo Palacio de las Naciones.

En él se unen Ayuntamiento y Feria en la promoción de congresos y salones monográficos.

Dotado de los más modernos adelantos técnicos en sus instalaciones y salones, con posibilidad de traducciones simultáneas para cinco idiomas, salas y estudios de radio y TV, el palacio ha sido homologado y aceptado por la Asociación Internacional de Palacios de Congresos, con sede en Bruselas, como uno de los únicos ocho palacios que en diferentes ciudades europeas reúnen las condiciones exigidas para la celebración de asambleas internacionales de altura.

SALONES MONOGRÁFICOS

Alrededor de este nuevo polo de atracción girarán los congresos que tengan a bien elegir a Barcelona por centro de reunión.

Hasta el momento el palacio ha acogido asimismo diversos salones monográficos, entre los que destacan Hogar-hotel, la Feria de la Maquinaria Textil, el Salón del Turismo y el Deporte, la Lonja Textil, el Salón de la Imagen (Cine, Fotografía, TV. y Óptica), Salón del Envase y Embalaje, FIPAC de Artes Gráficas, Salón de Náutica, el Salón del Automóvil, en preparación, que se celebrará alternativamente en Madrid y Barcelona, etc.

PROYECTOS PARA EL FUTURO

Y de nuevo, en esta etapa de Montjuich, sanadas las viejas heridas, redescubierto y con vida propia, tiene un futuro de anchas perspectivas y posibilidades.

Actualmente están en período más o menos avanzado de realización los siguientes proyectos: ampliación del «Pueblo Español» en un amplio sector que incluirá casas de campo de diferentes regiones, una plaza de tienta de toros, el Museo del Aceite, así mismo en su actual recinto se proyecta celebrar dos Salones anuales.

Uno de Anticuarios, con exposición de objetos de arte antiguos e imitaciones modernas, así como una Exposición de Arte Litúrgico.

Siguen en el orden de los proyectos la ampliación de las pistas de ejercicios de la Guardia Urbana montada, donde los domingos podrá el público asistir a las evoluciones y carruseles de los caballistas.

Otro proyecto, de gran ambición, es la instalación de un gran parque de atracciones, tipo «Luna Park», en la falda de la montaña, junto al mirador que actualmente se construye cara al mar.

Otro, en fin, es la terminación de la urbanización y obras de jardinería en el castillo de Montjuich que harán de la vieja fortaleza un atractivo lugar de paseo y solaz.

Por último, el recién inaugurado transbordador del puerto, con la entrada en servicio de las dos torres metálicas, ha dado un paso definitivo a la total rehabilitación de la montaña, a la que, después de haber sido el más bello centro de atracción de Barcelona en los años treinta, el barcelonés había vuelto la espalda.

Montjuich y la Feria – Enviado por Josep Pérez

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