21 años sin el Parque de Atracciones de Montjuic

21 años y un día, como una pesada condena, se cumplen hoy desde que cerró sus puertas por última vez nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Ya no podemos caminar por sus calles escuchando las voces entremezcladas con las risas y los gritos de emoción que se oían provenientes de quienes disfrutaban de un viaje en las distintas atracciones.

No podemos tomar un refrigerio en el bar de La Ballena ni asistir a un concierto de nuestro cantante favorito en su teatro al aire libre, ni subir al Boomerang o al Tren Fantasma, ni disfrutar de las cálidas noches de verano entre la música de las atracciones y sus coloridas luces.

Nos lo quitaron, sí, pero no murió. Ni lo hará mientras seamos capaces de mantenerlo vivo en nuestra memoria, mientras seamos capaces de recordar un momento bonito y sonreír, de guardar con cariño una entrada, una foto, un vídeo o cualquier cosa que permanezca anclada a nuestro recuerdo del Parque de Atracciones de Montjuic.

Momentos que marcaron una vida…

Y no lo olvidaremos, porque los momentos que allí vivimos marcaron mucho de lo que somos hoy.  ¿Cómo olvidar el primer beso?, o el mejor cumpleaños de tu infancia, o la primera salida con los amigos, un día especial en familia, un concierto al que siempre quisiste asistir y que hizo que esa noche fuese mágica…

Por eso guardamos con inmenso cariño esa fotografía, esa entrada… cualquier detalle que nos recuerde un momento de ilusión y felicidad vivido en el parque.

Son pequeños grandes tesoros que nos importan porque es retener, con nostalgia, trocitos de esos momentos inolvidables que forman parte de nuestra vida.

Mientras existamos, mientras guardemos y compartamos nuestros recuerdos del parque, no morirá, por eso sigue vivo 21 años después de su cierre, porque nos pueden quitar muchas cosas, pero nunca la felicidad vivida en un instante, los recuerdos de un momento, de muchos momentos, que hacen que el Parque de Atracciones de Montjuic forme parte de nuestra vida.

Si quieres compartir con nosotros tus recuerdos, sean los que sean, momentos que recuerdas con emoción, fotografías que guardan una historia, experiencias… cualquier cosa que para ti sea importante y esté relacionada con el parque, puedes escribirnos a webmaster@achus.com y estaremos encantados de darle formato para compartirlas con todos desde nuestras páginas, contribuyendo así a mantener viva para siempre la memoria de nuestro querido Parque de Atracciones de Montjuic.

Editado por Esther Bose y Josep Pérez

Más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic

Como barcelonés nacido en los 60, mi vivencia en el desaparecido Parque de Atracciones de Montjuic no es muy diferente de la de muchos usuarios que ya han dejado su impronta en estas páginas. Mi primer recuerdo del Parque es estar subido al tiovivo mientras me comía un Bony de Bimbo: tendría unos cinco años, era el año 1971, y me había llevado mi tío, que entonces estaba soltero.

Mi infancia y juventud siempre estuvieron ligadas a las visitas al Parque, que eran bastante frecuentes si el artista que actuaba en el Teatro era del gusto de mis padres. Me acuerdo que, cuando mi padre aparcaba el Seat 127 blanco (siempre había sitio para aparcar en Montjuic), y veía la estatua de Dante Alighieri, ya sabía que estábamos a punto de entrar al parque. Dante tenía la mano extendida: un día, un bromista le puso un paquete de Ducados entre los dedos. A mi padre le hizo mucha gracia, porque era fumador entonces. Yo también lo dejé.

Mi primer recuerdo es estar subido al tiovivo mientras me comía un Bony de Bimbo.

Lo habitual es que mi hermana y yo no nos pusiésemos de acuerdo sobre qué atracciones queríamos visitar, así que mi padre imponía un salomónico “numerus clausus”: tantos tickets para cada uno, y listo. Pero rapidito y sin entretenerse, que había que coger un buen asiento en el teatro. Y muchas veces se llenaba hasta la bandera… En el marco del Parque he visto actuar en directo a Mary Santpere y Torrebruno (ella se agarraba al pequeño italiano y decía “Somos el prototipo de la pareja española”). A Arenas y Cal, los Hermanos Calatrava, Pepe Da Rosa: los humoristas funcionaban muy bien en aquel espacio. El Dúo Dinámico venía todos los años, y mi madre no se los quería perder, como a Manolo Escobar, María del Monte, Alberto Cortez y tantos otros… A medida que nos hacíamos mayores, ya no teníamos tanto interés en acercarnos al parque, pero si había alguna actuación interesante, mis padres no tenían inconveniente en ir solos o con algunos amigos.

Una infancia marcada por el Parque de Atracciones

Quien diga que una infancia marcada por un parque de atracciones no influye en tu personalidad posterior, miente como un bellaco. Me fascinan las luces de colores, los castillos del terror, las máquinas recreativas, las figuras de gran tamaño… Y de todo eso, se perfectamente quien es el culpable. ¿Necesito decirlo?

Añoro el Tren Fantasma, el Castillo de Terror, los Jets, la Casa Magnética, el Ratón Loco y el tren del Oeste. La sección de recreativas me llamaba como las sirenas a Ulises: suerte que mi padre siempre fue un poco rácano con las monedas de 25 pesetas. La primera vez que vi un reloj digital, con sus números rojos y de color dorado, fue en Montjuic: unos chavales lo habían obtenido como premio en una máquina de grúa.

En 1988 ya estaba felizmente casado e independizado de mis padres. Eso no quiere decir que dejase de subir a Montjuic: fui varias veces para probar el Carrer del Terror (recordemos la locura que creó en Barcelona este tipo de atracciones), e incluso recuerdo haber realizado un reportaje en una de las revistas para las que trabajaba, Fangoria. También accedí en varias ocasiones al Boomerang, la espectacular montaña rusa de la última época, solo o en compañía de amigos. Si sobrevivías a los 43 segundos del viaje de ida, y a los 43 del de vuelta, esta vez de espaldas, podrías aguantar casi cualquier cosa.

La omnipresente Noria…

La triste despedida

Se notaba tristeza en el Parque, un mantenimiento defectuoso y un personal muy joven y poco motivado al cargo. En agosto de 1988 me llegó la noticia de que Montjuic cerraría definitivamente sus puertas en Septiembre de aquel año. Personalmente, me dolió mucho, a la luz de todo lo explicado. Se lo comenté a mis padres, que el parque bien merecía una despedida: ellos estuvieron de acuerdo, y esta última vez fui yo quien les llevó a ellos. Creo que se emocionaron mucho, viendo tantos años de buenos momentos desfilar ante sus ojos, y que contrastaban con el vacío y la melancolía que recorrían todos los recovecos de Montjuic. Yo llevé la cámara y tiré un par de carretes: entonces no era como ahora, que con una cámara digital disparas a cualquier cosa que se mueva. Me hubiese gustado disponer de más fotos, sobre todo de las atracciones que mas me gustaban, como el Tren Fantasma. Pero este puñado que tengo son originales, son mías y, al igual que todos mis recuerdos, nadie me los puede arrebatar.

El Twister. El circuito infantil de coches. La omnipresente Noria. El restaurante que se convirtió en el Carrer del Terror. El cohete espacial, que veías desde cualquier punto del parque: por más que lo he mirado desde niño, nunca ha parecido encoger. El teatro de escenario minimalista y exiguo, cuya entrada de artistas era a través del lavabo de señoras. El tiro al blanco con ametralladora de aire comprimido: ahí tenéis la última diana que hice en él. La ya desangelada y polvorienta galería de recreativas. El logo amarillo de la discoteca Lord Black. El bar de con forma de ballena, que tenía la cola encadenada para que no pudiese escapar. El inevitable paseo por la zona infantil, que siempre te hacía sonreír al recordar que tu subías ahí. El ruido del Love Express cuando su lona tapaba de forma aparatosa a todos sus ocupantes. Y muchas otras cosas que no caben aquí.

Todo esto desapareció sin remisión, engullido por una Barcelona que actualmente muere de éxito, y un inmenso jardín (de los que hay muchos en Montjuic) ocupa su lugar. Conocí a Joan Brossa y siento un alto respeto por su obra y su memoria… pero no se que daría por poder subir una vez mas al Tren Fantasma.

Texto y fotografías de Francisco J. Campos (Octubre de 2018)

Editado por Josep Pérez y Esther Bose

Imágenes del Boomerang en Six Flags Nueva Orleans

La reina de las atracciones

Quizás una de las atracciones más emblemáticas  de nuestro querido Parque de Atracciones de  Montjuic y, sin duda mi preferida, era el Boomerang, ¿os acordáis?

Fabricada por Vekoma, esta espectacular montaña rusa se erigió majestuosa en Montjuic desde el año 1990 hasta 1998, cuando el parque cerró.

Podía verse desde casi todas las zonas del parque, era la reina de las atracciones, la que más te hacía subir la adrenalina y una de las más modernas de la época.

A buen seguro que la mayoría de nosotros guardamos un buen puñado de buenos recuerdos (o no tan buenos) relacionados con esta trepidante  montaña rusa.

Pero … ¿qué fue del Boomerang tras el cierre del Parque de Atracciones de Montjuic?.

Desmontaje y traslado

Tras el cierre del parque algunas de las atracciones fueron a parar a la chatarrería,  y otras muchas, entre ellas nuestro Boomerang, fueron vendidas para ser usadas (de segunda mano) en otros parques.

El Boomerang fue comprado y llevado a EEUU, más concretamente al este de Nueva Orleans para instalarse en el parque de atracciones Six Flags, donde le cambiaron el nombre por el de Zydeco Scream.

Allí permaneció en funcionamiento desde el año 2000 hasta el 2005, haciendo las delicias de los usuarios del parque, pero… ¿por qué tan poco tiempo, siendo una atracción tan importante?

Katrina

La respuesta tiene nombre de mujer, aunque en este caso, se trata del nombre de un huracán.

El 29 de agosto de 2005 el huracán Katrina devastó la ciudad de Nueva Orleans, dejando sumergida al 95% de la ciudad y siendo la zona en la que se encontraba el parque una de las más afectadas por los desastres.

Como consecuencia, el parque de atracciones Six Flags tuvo que cerrar y la mayoría de las atracciones quedaron prácticamente inservibles.

El foro

Recordando el suceso del Katrina, uno de los usuarios del foro publicó algunas fotos que dieron lugar a comentarios por parte del resto de foreros en torno a lo sucedido con nuestro Boomerang, el Katrina y su triste final.

Muchas de las fotos que os compartimos fueron enviadas por compañeros y usuarios del foro, y otras las hemos incluido recientemente para realizar este post en homenaje a esta increíble atracción que vive en nuestra memoria y siempre será recordada con inmenso cariño por los buenos momentos que nos hizo disfrutar en el desaparecido Parque de Atracciones de Montjuic.

Así era el parque Six Flags Nueva Orleans

Vídeos del parque de atracciones abandonado

Editado por Josep Pérez y Esther Bose

Parque Atracciones Montjuic 1995

Jaulas-01

Vídeos enviados a mediados de febrero de 2008 por nuestro colaborador Francesc Xavier Bellmunt y grabado 1995 en el Parque de atracciones de Montjuic. En ellos aparecen unas excelentes imágenes del Boomerang.

Son de una gran calidad y destaca, sobre todo, la montaña rusa Boomerang, de la que a buen seguro, muchos de nosotros guardamos muy buenos recuerdos.

El vídeo nos ofrece, principalmente, una imagen del recorrido completo del boomerang en funcionamiento “que en el año 2008 todavia impresionaba” (comentaba malifeta).

También podemos ver las jaulas y una imagen general de la planta central con las atracciones en funcionamiento.

“Con el vídeo del boomerang me he sentido en el parque otra vez, los ruidos del vagón, la megafonía… en fin, un mundo de sensaciones” (nos comentaba raulis).

Este primer vídeo era sólo un avance del que viene después.


Aquí está el vídeo completo de más de seis minutos de duración.