El Tibidabo y Montjuic ofrecen este verano nuevas atracciones

El Tibidabo y Montjuic ofrecen este verano nuevas atracciones – LA VANGUARDIA – JUEVES, 20 JUNIO 1991 – Olga García

El Tibidabo y Montjuic ofrecen este verano nuevas atracciones

Cuando llega el buen tiempo, los parques de atracciones se preparan para su época fuerte. Montjuic comienza la temporada de verano el próximo sábado día 22, hasta el 11 de septiembre, y abre todos los días, excepto los lunes. El Tibidado, ya abierto, ofrece a partir del 27 de junio una nueva atracción: el Aeromagic, el antiguo ferrocarril aéreo restaurado. Son dos opciones para hacer frente a los calores del verano.

Los que decidan desplazarse a la montaña olímpica podrán experimentar la emoción del vértigo proporcionada por la montaña rusa, denominada Boomerang. El nombre le viene dado por su trayecto doble formado por espectaculares rizos y giros.

El Boomerang fue inaugurado el año pasado, tiene unos 267 metros de vía y mide 38 metros

de altura, el equivalente a un bloque de catorce pisos. La única condición para poder disfrutar de una velocidad de hasta 75 km por hora es la de medir 1,10 m de altura —estatura a la que se ajustan los mecanismos de seguridad—.

El Boomerang de Montjuic requirió una inversión de 600 millones de pesetas

La atracción supuso una elevada inversión, unos 600 millones de pesetas, y ya ha atraído a 600.000 visitantes.

Las emociones fuertes no acaban ahí: Montjuic ofrece la posibilidad de disfrutar de dos montañas rusas más: El Vikingo, de 18 metros de altura, y la clásica montaña rusa llamada Ciclón.

Además este parque cuenta con una noria, que con sus 36 metros de altura es la más alta de España. Pero no todo está basado en el vértigo y la velocidad; el parque de atracciones de Montjuic ofrece múltiples sensaciones con sus 42 atracciones. Entre estas se encuentra una de las reliquias de este parque, un carrusel de caballitos formado por 84 figuras talladas a mano.

El parque ofrece también actuaciones en directo de varios grupos musicales y humoristas. Por el precio de la entrada este año se podrá ver actuar a los Hermanos Calatrava —que abrirán la temporada—, a Lole y Manuel, Cruz y Raya, Hombres G, Los Morancos y Cómplices, entre otros.

La atracción estrella del Tibidabo será este año el Aeromagic. Su remodelación se inscribe dentro de una fase de mejora del parque que comenzó en 1989 y que finalizará en 1993, para la que se han destinado 3.000 millones de pesetas.

Con la remodelación del antiguo ferrocarril aéreo, el Tibidabo ha conseguido, además de proporcionar sensaciones que se adentran en un mundo fantástico e irreal, acondicionar, por primera vez en España, uno de los vagones para el uso de visitantes con limitaciones físicas.

Otra de las novedades que se presentan en esta temporada en el Tibidabo es la atracción Barkitos, que consiste en barcas teledirigidas que navegan —según la destreza del tripulante— por una piscina convertida en el mar Caribe.

Las barcas, imitación de antiguos barcos piratas, se dirigen desde la orilla con un timón de madera y el trayecto está acompañado por efectos especiales de sonido, iluminación y fuego.

Esta es, además, la segunda temporada del Pasaje del Terror del Tibidabo, en el que 21 actores dan vida a los más conocidos mitos del terror y donde se pone a prueba la valentía de los visitantes.

Ambos parques tienen previsto ofrecer nuevas atracciones en próximas temporadas. En el Tibidabo se pretende ampliar el terreno en 35.000 metros cuadrados, lo que permitiría una mayor oferta de atracciones y está previsto instalar una montaña rusa espectacular y otra acuática.

En el parque de atracciones de Montjuic se prepara algo especial con miras al 92, que de momento constituye una sorpresa.

 

Datos útiles

Parque de Atracciones de Montjuic: Carretera de Montjuic.

Precio Superbono:1.400pesetas.

Tibidabo. Precio abono: 1.600pesetas.

Más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic

Más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic. Como barcelonés nacido en los 60, mi vivencia en el desaparecido Parque de Atracciones de Montjuic no es muy diferente de la de muchos usuarios que ya han dejado su impronta en estas páginas.

Mi primer recuerdo del Parque es estar subido al tiovivo mientras me comía un Bony de Bimbo: tendría unos cinco años, era el año 1971, y me había llevado mi tío, que entonces estaba soltero.

Mi infancia y juventud siempre estuvieron ligadas a las visitas al Parque, que eran bastante frecuentes si el artista que actuaba en el Teatro era del gusto de mis padres.

Me acuerdo que, cuando mi padre aparcaba el Seat 127 blanco (siempre había sitio para aparcar en Montjuic), y veía la estatua de Dante Alighieri, ya sabía que estábamos a punto de entrar al parque. Dante tenía la mano extendida: un día, un bromista le puso un paquete de Ducados entre los dedos. A mi padre le hizo mucha gracia, porque era fumador entonces. Yo también lo dejé.

Más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic
Tras más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic, mi primer recuerdo es estar subido al tiovivo mientras me comía un Bony de Bimbo.

Lo habitual es que mi hermana y yo no nos pusiésemos de acuerdo sobre qué atracciones queríamos visitar, así que mi padre imponía un salomónico “numerus clausus”: tantos tickets para cada uno, y listo. Pero rapidito y sin entretenerse, que había que coger un buen asiento en el teatro.

Y se llenaba hasta la bandera…

En el marco del Parque he visto actuar en directo a Mary Santpere y Torrebruno (ella se agarraba al pequeño italiano y decía “Somos el prototipo de la pareja española”). A Arenas y Cal, los Hermanos Calatrava, Pepe Da Rosa: los humoristas funcionaban muy bien en aquel espacio.

El Dúo Dinámico venía todos los años, y mi madre no se los quería perder, como a Manolo Escobar, María del Monte, Alberto Cortez y tantos otros… A medida que nos hacíamos mayores, ya no teníamos tanto interés en acercarnos al parque, pero si había alguna actuación interesante, mis padres no tenían inconveniente en ir solos o con algunos amigos.

Una infancia marcada por el Parque de Atracciones

Quien diga que una infancia marcada por un parque de atracciones no influye en tu personalidad posterior, miente como un bellaco. Me fascinan las luces de colores, los castillos del terror, las máquinas recreativas, las figuras de gran tamaño… Y de todo eso, se perfectamente quien es el culpable. ¿Necesito decirlo?

Añoro el Tren Fantasma, el Castillo de Terror, los Jets, la Casa Magnética, el Ratón Loco y el tren del Oeste. La sección de recreativas me llamaba como las sirenas a Ulises: suerte que mi padre siempre fue un poco rácano con las monedas de 25 pesetas. La primera vez que vi un reloj digital, con sus números rojos y de color dorado, fue en Montjuic: unos chavales lo habían obtenido como premio en una máquina de grúa.

Carrer del terror. Más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic

En 1988 ya estaba felizmente casado e independizado de mis padres. Eso no quiere decir que dejase de subir a Montjuic: fui varias veces para probar el Carrer del Terror (recordemos la locura que creó en Barcelona este tipo de atracciones), e incluso recuerdo haber realizado un reportaje en una de las revistas para las que trabajaba, Fangoria. También accedí en varias ocasiones al Boomerang, la espectacular montaña rusa de la última época, solo o en compañía de amigos. Si sobrevivías a los 43 segundos del viaje de ida, y a los 43 del de vuelta, esta vez de espaldas, podrías aguantar casi cualquier cosa.

La noria
La omnipresente Noria…

La triste despedida del Parque de Atracciones de Montjuic

Se notaba tristeza en el Parque, un mantenimiento defectuoso y un personal muy joven y poco motivado al cargo. En agosto de 1988 me llegó la noticia de que Montjuic cerraría definitivamente sus puertas en Septiembre de aquel año. Personalmente, me dolió mucho, a la luz de todo lo explicado. Se lo comenté a mis padres, que el parque bien merecía una despedida: ellos estuvieron de acuerdo, y esta última vez fui yo quien les llevó a ellos. Más de media vida en el Parque de Atracciones de Montjuic.

Creo que se emocionaron mucho, viendo tantos años de buenos momentos desfilar ante sus ojos, y que contrastaban con el vacío y la melancolía que recorrían todos los recovecos de Montjuic. Yo llevé la cámara y tiré un par de carretes: entonces no era como ahora, que con una cámara digital disparas a cualquier cosa que se mueva.

Mis fotos y recuerdos del Parque de Atracciones de Montjuic

Me hubiese gustado disponer de más fotos, sobre todo de las atracciones que mas me gustaban, como el Tren Fantasma. Pero este puñado que tengo son originales, son mías y, al igual que todos mis recuerdos, nadie me los puede arrebatar.

El Twister

El Twister. El circuito infantil de coches. La omnipresente Noria. El restaurante que se convirtió en el Carrer del Terror. El cohete espacial, que veías desde cualquier punto del parque: por más que lo he mirado desde niño, nunca ha parecido encoger.

Más de media vida en el Teatro del Parque de Atracciones de Montjuic

El teatro de escenario minimalista y exiguo, cuya entrada de artistas era a través del lavabo de señoras. El tiro al blanco con ametralladora de aire comprimido: ahí tenéis la última diana que hice en él. La ya desangelada y polvorienta galería de recreativas.

El logo amarillo de la discoteca Lord Black. El bar de con forma de ballena, que tenía la cola encadenada para que no pudiese escapar. El inevitable paseo por la zona infantil, que siempre te hacía sonreír al recordar que tu subías ahí.

El ruido del Love Express cuando su lona tapaba de forma aparatosa a todos sus ocupantes. Y muchas otras cosas que no caben aquí.

Todo esto desapareció sin remisión, engullido por una Barcelona que actualmente muere de éxito, y un inmenso jardín (de los que hay muchos en Montjuic) ocupa su lugar. Conocí a Joan Brossa y siento un alto respeto por su obra y su memoria… pero no se que daría por poder subir una vez mas al Tren Fantasma.

Texto y fotografías de Francisco J. Campos (Octubre de 2018)

Editado por Josep Pérez y Esther Bose