Montjuïc estrena la montaña rusa más alta de España

La Vanguardia – Martes, 19 junio 1990
Mª Paz López (Barcelona)

Boomerang está pensado para los amantes de las emociones fuertes.

Un viaje de vértigo

Los seis giros del Boomerang, entre “loopings” y  “tirabuzones’ son para poner a prueba el mejor de los estómagos.

La chica del primer coche, aferrada a la abrazadera de cuero, grita y aprieta los puños, y la sensación que cosquillea en el estómago es la de desear que todo termine pronto. Son apenas dos minutos de vértigo y sensación de ingravidez los que proporciona Boomerang, la nueva montaña rusa —38 metros de altura— del parque de atracciones de Montjuic.

El “monstruo” pesa 200 toneladas y tiene 267 metros de vía. Ha sido construido por la empresa holandesa Vekoma y le ha supuesto al parque de atracciones de Montjuic un desembolso de casi 500 millones de pesetas, contando el transporte y la instalación. La nueva montaña rusa ocupa una extensión algo menor a la de un campo de fútbol: 85 metros de longitud por 30 de anchura en la parte más amplia. Es, desde su inauguración extraoficial el pasado sábado tras cinco días de prueba, la más grande de España, y comparte también el primer lugar de Europa junto a otras seis montañas rusas del continente. Existen como ella 28 en todo el mundo, repartidas entre Estados Unidos, México, Canadá, Japón, Corea, Holanda, Bélgica, República Federal de Alemania, Francia y Reino Unido.

El nombre de Boomerang le viene al artilugio de su propia estructura. La vía tiene dos medios “loopings” (rizos) y dos “tirabuzones” (el carril se retuerce). Como el viaje se compone de dos tiempos, ida y vuelta, el movimiento se multiplica por dos.

Viene y va, como un “boomerang”

Los seis giros entre “looping” y “tirabuzones” son para poner a prueba al mejor de los estómagos.

La montaña rusa tiene dos toboganes de raíles. En el primero de ellos, un cable impulsado por energía hidroeléctrica arrastra lentamente el tren hasta la cumbre. Una vez alli, el tren es liberado —se tiene la sensación de caer al vacío— y rápidamente alcanza una velocidad de 75 kilómetros por hora mientras desciende. Los coches giran sobre sí mismos en los “loopings” y los tirabuzones y una poderosa inercia les hace desembocar en el otro tobogán desde el cual, en un ángulo de 45 grados, caen de nuevo marcha atrás.

Es el momento más inquietante para el viajero, porque avanza de espaldas a gran velocidad y su sensación de inseguridad es mayor.

Con esta son ya tres las montañas rusas que el parque de atracciones de Montjuic ofrece a los ciudadanos. Ciclón tiene casi veinte años de antigüedad y mide 10 metros de altura; Vikingo, con tres años a sus espaldas, tiene 19 metros, y Boomerang, recién iniciada su andadura, se lleva la palma, tanto europea como española, con 38 metros, el equivalente a un bloque de catorce pisos. La instalación de Boomerang responde a la voluntad de mantener la actualidad del parque. También, en palabras del gerente, José Manuel Martín Olmedo, “porque el parque de atracciones del Tibidabo está también renovándose, y para incrementar la afluencia de visitantes”. Actualmente, el parque recibe a unas 700.000 personas al año en sus 42 atracciones, y la gerencia espera que la nueva montaña rusa suponga una incremento entre el diez y el quince por ciento en el número de visitantes.

Las 350 pesetas que cuesta entrar en el parque de atracciones de Montjuic pueden sustituirse por la compra del “superbono”. Este sistema, que lleva ya casi cinco años funcionando con éxito, ofrece, por 1.400 pesetas, la posibilidad de montarse en todas las atracciones que se desee, sin límite numérico.

La montaña rusa Boomerang entra también dentro de la oferta del “superbono”. El precio de un viaje individual sin “superbono” es de 250 pesetas.

Recorte de prensa facilitado por Juan Castillo Torres

El Parque de Atracciones de Montjuíc abre su temporada

La Vanguardia   09-06-1983
Josep Sandoval (Barcelona)

Cuando se cumplen 17 años de su inauguración, el Parque de Atracciones de Montjuíc se dispone a comenzar una nueva singladura de verano. Hay rueda informativa, a pleno sol, frente a Bali, uno de los restaurantes que permanece abierto todo el año. Santi Castellanos, director artístico, y José Manuel Martín Olmedo, consejero delegado de la sociedad explotadora.

«Tenemos una concesión del Ayuntamiento por 30 años, luego quedará propiedad municipal, desde la atracción más grande a la máquina de escribir, entonces o lo llevarán directamente o lo sacarán a subasta», dice Martín. Eso les ha llevado a frenar el ritmo de adquisiciones de nuevos aparatos. «Antes de comprar una nueva montaña rusa, por poner un ejemplo, he de contar su amortización en los trece años que quedan, para no seguir pagándola una vez acabado el negocio.» Desde que Porcioles inauguró las instalaciones, la sociedad ha invertido unos 700 millones en mejoras. El paso más inmediato es el asfaltado. «Cuando estemos un poco mejor de dinero.» Oue será en breve, pues aún cuando la entrada se respeta a 50 pesetas los adultos y 25 los niños, el 10% de los ingresos que van a las arcas municipales en concepto de royalties, alcanzó el año anterior 17 millones de pesetas, con lo que el cálculo es fácil.

Santi Castellanos es el encargado de organizar las muestras de atracciones que se celebran, de modo gratuito, en el teatro del recinto. Se echa en falta la ausencia de espectáculos infantiles. «Los grupos de niños no cantan en directo, y eso no puede ser. Luego, los otros, pensados para los crios, están a unos precios impensables. Enrique y Ana a 1.111.111 pesetas la gala. Lo hacen así para que, descontados impuestos, les quede un millón. Teresa Rabal y su grupo, millón y medio. Los payasos de la tele ni soñarlo, son de los que van tan seguros que ellos alquilan el local y son sus propios empresarios.» Por ello la programación encuadra canción popular, valores seguros y género español para el turista que, en verano alcanza hasta el 40 % del aforo. «Tenemos a Santi Sans, Peret, Maruja Lozano, Manolo Escobar, José Luis Moreno, Guardiola y Calduch, Los Chichos, Santi Vendrell, Bibi Andersen, Pepe da Rosa, Emilio José, Los Diablos, Paolo Salvatore, Dyango, Bordón 4 y los hermanos Calatrava. Hubiéramos pensado en Bosé, pero a dos millones y medio la gala, ya me dirás cómo amortizamos.»

¿Hemos de suponer que los citados tienen un cache bajo?
«Nada de eso. Hemos buscado una programación que atendiera a todos los gustos y hemos echado mano de todo. Manolo Escobar, que es un hombre excelente, lo hace casi por amistad. Los Chichos porque son un impacto siempre, y de los demás, qué te voy a contar, con los nombres es suficiente. Además, por diez duros ¿quién va a renunciar a verles en directo, si son primeras firmas?»

El teatro se une así a las 46 atracciones, 18 pasatiempos, 6 restaurantes, 16 bares terrazas, así como 20 oficinas de servicios a disposición del visitante que, en verano, desea ocupar sus tardes de ocio en lugar privilegiado.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez