El nuevo Montjuich

La Vanguardia   20/10/1965

El perfil de la montaña de Montjuich está animado, desde hace unas jornadas, por la imagen jocunda de la gran rueda del parque de atracciones que se abrirá dentro de unos meses en aquélla, un enorme tiovivo con figuras grotescas v alegres se alza al lado de la rueda, y presumimos que a su vera van montándose rápidamente los demás artificios de este vasto conjunto recreativo. La máxima novedad de esta etapa del futuro Montjuich estriba, por cierto, en la restauración de sus tradiciones más castizas: es decir, en que la montaña sea lugar adonde acudir a divertirse, sea en el tono sosegado del paseo familiar, sea en el más agitado de los merenderos que tanto lucieron en el primer cuarto de este siglo.

Se concretan varios augurios excelentes sobre este disfrute de la montaña por anchas multitudes barcelonesas: acaban de mejorarse las instalaciones de Montjuich —que llevaba muchos lustros de decrepitud y melancolía— y el trazado y hechura de la carretera del castillo. Unos y otros perfeccionamientos se orientan en realidad hacia la comunicación de la fortaleza con el casco urbano.

¿Quién había de suponer que en poquísimos años de libre acceso el castillo se convertiría en el centro más visitado y popular de Barcelona?

La distancia que nos separa de él, antes resulta un incentivo y un estímulo que una barrera, porque las gentes convierten la visita en motivo de una breve excursión festiva.

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez

El arte resucita durante un mes el parque de atracciones de Montjuïc

Margarida Pinto
El Periódico de Catalunya      06/07/2001

Una muestra de 15 artistas representa la memoria y la caducidad de la antigua instalación de ocio.

La propuesta permite hacer una última visita a un espacio cerrado desde 1998 y que será demolido.

Las ruínas de lo que fue el parque de atracciones de Montjuïc han servido de inspiración y materia prima a 15 artistas, que hasta el próximo día 29 invitan a los habitantes de Barcelona a regresar, por última vez, a un espacio que es parte del imaginario de la ciudad.

EX-Parc d’Atraccions. Intervenció urbana, es el título de la muestra -que se enmarca en la Trienal de Barcelona- y, según la comisaria, Elena Vallet, constata «la conversión de un espacio de ocio y atracción turística en ruína». Los artistas, que utilizan los restos como material, reflexionan sobre la caducidad, la memoria y el pasado irrecuperable. «Las intervenciones sólo tienen sentido en un momento y un lugar que dejarán de ser en cuanto la exposición termine», afirma Vallet.

En un recorrido por el parque, cerrado desde 1998 y a punto de ser demolido para dar lugar a un espacio verde abierto, el espectador es invitado a participar en experiencias lúdicas, mientras otros proyectos apelan a sus recuerdos. Un viaje nostálgico por un espacio asociado a la pura diversión es la propuesta.

VIEJOS SONIDOS

Y, de hecho, el contraste no puede ser más fuerte: en la entrada, el visitante oye por todas partes sonidos de atracciones y multitudes tomadas en parques actuales, pero la vista le devuelve a la realidad un terreno casi desértico. Hay que buscar las propuestas de los artistas entre la vegetación y dentro de las atracciones abandonadas. Pero en cuanto empieza a caminar, el visitante se entera enseguida de que no falta nada: hay fotos souvenir, algodón azucarado, vagonetas, restaurante, bazar y hasta césped para descansar.

La mayoría de los artistas participantes ha tenido una vinculación especial con el parque, lo que ha dado lugar a respuestas muy personales.

Es el caso de Sebastián Roselló, que recurre a fotos de su álbum familiar, reproducidas en gran formato, para recrear espacios típicos del parque.

Mireia Sallarés, Albert Peral, Luis Bibe, Gino Rubert y Erich Weiss son otros de los nombres que participan en la exposición.

Una recreación del pasado hecha con materiales del futuro

Los artistas que participan en la exposición en el parque de Montjuïc utilizan todo tipo de materiales para llevar a cabo sus propuestas. El audiovisual es uno de los elementos más usados.

Luis Bibe, por ejemplo, interviene en el espacio inclinado de la Casa Magnética. El artista ha eliminado el interior y ha superpuesto una proyección de diapositiva, de modo que va desapareciendo la imagen original mientras va ganando espacio la imagen del artista.

El enorme poder evocador del sonido está presente en la intervención de Begoña Montalbán, que ha grabado la agitación de otros parques de atracciones para marcar el contraste con el espacio abandonado de Montjuïc.

Cuatro propuestas

1. La capacidad de crear y destruir, según Dionis Escorsa.
2. Las vagonetas de Mireia Sallarés.
3. Una polaroid de Gino Rubert.
4. Césped sobre escombros, de Albert Peral.

EL APUNTE. De Rosario Fontova (Periodista)

Recuerdos

Una de las exposiciones más extrañas jamás celebrada en Barcelona introducía al espectador en el interior de una angosta cloaca, donde hasta las ratas estaban limpias, con entrada por el paseo de Sant Joan. Esta trienal de arte de Barcelona se apodera de otro espacio insólito, las ruinas urbanas del parque de atracciones de Montjuïc, para convertir los jirones de la memoria y la nostalgia en campo de pruebas para jóvenes creadores.

La idea como concepto es excelente, pero deja un sabor agridulce. ¿Por qué cerró Montjuïc? ¿Qué truncó los recuerdos de miles de críos ahora adultos?

Recorte de prensa facilitado por Jose Pérez